viernes, 30 de diciembre de 2016

El cardenal Urosa pide al Gobierno respetar la Asamblea Nacional



En vísperas del Año Nuevo y Jornada Mundial por la Paz 2017, el arzobispo de Caracas pidió al Gobierno le dé respuestas a la falta de alimentos y medicamentos que agobia a los venezolanos

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 30 de diciembre de 2016

El cardenal Jorge Urosa Savino considera como un “problema pendiente” por parte el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, “el reconocimiento de las facultades constitucionales de la Asamblea Nacional, actualmente bloqueada tanto por el Poder ejecutivo como por el Judicial”.

En mensaje firmado junto a los obispos auxiliares de Caracas: Jesús González de Zárate, Tulio Luis Ramírez Padilla, José Trinidad Fernández, Enrique Parravano y Nicolás Bermúdez Villamizar (Emérito), el arzobispo de Caracas considera que esta realidad “configura una situación real de dictadura, por el desconocimiento de la voluntad del pueblo expresada el pasado 6 de diciembre de 2015”.

En consecuencia, la exigencia de la Iglesia a Maduro es que permita “el normal desarrollo de la vida democrática” en Venezuela, para lo cual “es preciso que se restituyan a la Asamblea sus facultades constitucionales”.

De igual manera, el alto dignatario de la Iglesia, pidió la liberación de los denominados presos políticos y permitir la celebración de unas elecciones para dirimir el conflicto político, económico y social que recrudeció este año.

Así también repudió los actos de vandalismo suscitados recientemente en el país como consecuencia de la “desacertada medida de sacar de circulación los billetes de cien bolívares”. Urosa exhorta a que mientras “no haya otros billetes y monedas que los sustituyan, es absolutamente necesario mantener la validez de esos billetes”.


A continuación el mensaje de Año Nuevo y Jornada Mundial por la Paz 2017


ARZOBISPADO DE CARACAS

¡TRABAJEMOS POR LA PAZ!

MENSAJE DE AÑO NUEVO Y JORNADA MUNDIAL POR LA PAZ 2017
El Cardenal Arzobispo y los Señores Obispos Auxiliares de Caracas

1. Al inicio de este nuevo año 2017 nos complace enviar a todos los habitantes de Caracas, en especial a los católicos de nuestra Arquidiócesis, así como a los sacerdotes y diáconos, a las religiosas, vicarias y a los miembros de institutos de vida consagrada, un afectuoso saludo en Jesucristo, nuestro Salvador, y la seguridad de nuestras oraciones por todos ustedes.

2. Acabamos de celebrar la Navidad. Aún en medio de nuestras actuales dificultades, Dios está con nosotros en Jesús, Emmanuel, Dios hecho hombre. Él nos alienta y llena de esperanza, aún en medio de las peores circunstancias. Jesús nos dice hoy, como a los apóstoles en el lago: “Soy yo, No teman” (Mt 14,27). Movidos pues, por la ternura y la fuerza del amor de Dios, nos acercamos al año próximo con la esperanza puesta en Dios de alcanzar la felicidad que todos anhelamos y nos deseamos mutuamente.

3. Recordemos que Dios es el autor de la felicidad, que es la conjunción de la serenidad, la alegría y de la paz. Y Él la concede, como nos enseña Jesús, a quienes escuchan y cumplen su palabra: “Dichosos los que escuchan y cumplen la Palabra de Dios” (Lc 11, 28). Ese es, pues el camino, el secreto de la felicidad, aun en medio de circunstancias adversas: estar unidos al Señor, vivir en su amor, cumplir su palabra, cumplir los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Recordemos eso, y pidamos al Señor nos ayude a ir por ése, que es el único camino hacia la felicidad.

URGENCIAS PARA EL PRÓXIMO AÑO

4. Este año 2016 ha sido un año difícil, cargado de angustias y dificultades para todos nosotros. El diálogo entre el gobierno y la oposición, que fue un motivo de esperanza para amplios sectores del país, está seriamente cuestionado. Independientemente del futuro de ese diálogo, que debía haber aportado soluciones a la severa crisis actual, debemos tener presente que el pueblo exige la paz, seguridad personal y convivencia social, y condiciones que permitan trabajar y vivir en tranquilidad. Esto solo puede darse con el concurso de todos.

5. El sufrimiento de millones de venezolanos reclama al Gobierno Nacional la necesidad de resolver la gravísima crisis alimentaria y de medicamentos que sufrimos, y que tiene su causa en la aplicación de un sistema económico errado, el totalitarismo socialista que adscribe al Estado el control total de la economía. ¡Nunca antes tantos venezolanos han tenido que buscar comida en la basura!

6. Otro problema pendiente es el reconocimiento de las facultades constitucionales de la Asamblea Nacional, actualmente bloqueada tanto por el Poder ejecutivo como por el Judicial. Esto configura una situación real de dictadura, por el desconocimiento de la voluntad del pueblo expresada el pasado 6 de diciembre de 2015. Para el normal desarrollo de la vida democrática, es preciso que se restituyan a la Asamblea sus facultades constitucionales.

7. De nuevo pedimos la liberación de los presos por hechos conexos con actividades políticas. Tanto el Poder Judicial como el Gobierno Nacional tienen instrumentos legales y constitucionales para poner en libertad inmediata a la mayoría de esos ciudadanos, más de un centenar, que sufren una prisión injusta. Además, aunque estuvieran presuntamente incursos en delitos, todos ellos deberían ser procesados en libertad, tal como lo dispone el Código Orgánico Procesal Penal.

8. Y es preciso que se permita el ejercicio de la potestad electoral del pueblo, a través del referendo revocatorio o de otras elecciones que resuelvan la crisis política actual, pues el pueblo en las elecciones de diciembre de 2016 indicó mayoritariamente no estar de acuerdo con el actual Gobierno.

9. Por último, es preciso que se evite la violencia social como el vandalismo y saqueo que se provocó, y el gravísimo caos y dolor que se causó, especialmente a los más pobres, con la desacertada medida de sacar de circulación los billetes de cien bolívares. Mientras no haya otros billetes y monedas que los sustituyan, es absolutamente necesario mantener la validez de esos billetes.

JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

10. Queridos hermanos: con motivo de la JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ para este 1 de enero, el Papa Francisco ha enviado a todos los gobernantes y a los católicos del mundo un importante mensaje cuyo tema es la no violencia en la vida familiar, social y política.

11. Escuchemos el mensaje del Papa Francisco. Procuremos la convivencia pacífica y no violenta en la familia y en las comunidades; que se castigue la delincuencia que causa tanto dolor, pero evitando y sancionando los inaceptables abusos cometidos por funcionarios de cuerpos de seguridad del Estado en las así llamadas “Operaciones de Liberación del Pueblo”, como las masacres ocurridas en Cariaco y Barlovento recientemente. Y que la vida política transcurra civilizadamente, en una dinámica no violenta de entendimiento, de aceptación de la voluntad del pueblo, de búsqueda de soluciones.

ACERQUÉMONOS A DIOS

12. Roguemos al Señor que conceda a los líderes políticos, tanto del oficialismo como de la oposición, la luz y la fuerza para actuar en favor del bien común, con espíritu verdaderamente patriótico, para resolver los problemas pendientes. 

Pidámosle que los venezolanos podamos resolver nuestros conflictos de manera pacífica. Y acerquémonos a Dios, fuente de la felicidad. Para ser realmente felices en este nuevo año escuchemos y cumplamos la Palabra del Señor, como la Santísima Virgen María, nuestra amorosa madre celestial,. Con esos deseos para todos ustedes les impartimos nuestra afectuosa bendición episcopal,

29 de diciembre de 2016

           + Jorge Urosa Savino,                                        + Jesús González de Zárate,
   Cardenal Arzobispo de Caracas                               Obispo Auxiliar de Caracas

    + Tulio Ramírez Padilla                                             + José Trinidad Fernández A.
  Obispo Auxiliar de Caracas                                          Obispo Auxiliar de Caracas

     + Enrique Parravano M.                                           + P. Nicolás Bermúdez V.
 Obispo Auxiliar de Caracas                                  Obispo Auxiliar Emérito de Caracas

Nota:

 AGRADECEMOS A TODOS LOS SACERDOTES LEER ESTE MENSAJE EN LAS MISAS DEL DÍA 1 DE ENERO, JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ.


El Monasterio Trapense de Mérida, víctima de un asalto masivo



Hazreen Rashid

El Monasterio Trapense Nuestra Señora de Los Andes, ubicado en las proximidades de Estanques, uno de los pueblos del sur del Estado Mérida en Venezuela, en el kilómetro 12 de la vía hacia Canaguá, se suma a la lista de las víctimas de la inseguridad que azota al país suramericano.
El día 29 de diciembre, un grupo de asaltantes fuertemente armados ingresaron al monasterio, sometiendo a cerca de treinta personas, incluyendo no sólo a los monjes de la comunidad sino también a todas las personas que se encontraban en el lugar.
Según el testimonio del Padre Plácido Álvarez, abad del monasterio, los asaltantes habrían ingresado al monasterio a las 3 de la tarde, y durante cinco horas (hasta las 8 aproximadamente) “fueron atrapando progresivamente a todos los miembros de la comunidad, a los huéspedes, visitantes y personal obrero y administrativo”, atándolos de pies y manos, boca abajo.

De acuerdo al abad, sólo se agredió a un obrero, pero sin consecuencias graves. Otras fuentes señalan que los asaltantes se llevaron teléfonos móviles, ordenadores, laptops y algunos vehículos, además del café que producen los monjes en el monasterio.


Algunos de los huéspedes, de acuerdo a la nota publicada en El Nacional, de Venezuela, intentaron comunicarse con las autoridades durante las cinco horas que duró el asalto, pero las autoridades no pudieron llegar al monasterio porque el comando policial más cercano no cuenta ni con patrullas ni con motos. 

"De hecho, las autoridades fueron posteriormente transportadas en vehículos particulares de vecinos del lugar", concluyó Aleteia.

Así lo vieron en las redes en Venezuela


El padre Honegger Molina, natural de Canagúa, estado Mérida, y párroco de "La Anunciación del Señor", en Caracas, publicó en Twitter esta noticia, destacando que fueron asaltados por un "comando armado". El enlace de Honegger contiene un video de las actividades que se realizan en este monasterio. 

MÉRIDA: La Orden Cisterciense de la Estricta Observancia Monjes Trapenses fueron asaltados anoche por comando armado


Por su parte,  la Conferencia Episcopal de Venezuela, en su perfil de Facebook, dio a conocer el Comunicado del Monasterio Trapense Ntra. Sra. de los Ángeles ante el INCIDENTE DELICTIVO CONTRA EL MONASTERIO:

“Los hermanos de la comunidad trapense de Nuestra Señora de Los Andes queremos confirmar la información salida en los medios con respecto a un atraco a mano armada con secuestro de cinco horas perpetrado en la sede de nuestro monasterio.

La actividad delictiva comenzó aproximadamente a las 3 p.m. y se extendió hasta las 8 p.m. Se hizo presente un grupo de personas armadas que fueron atrapando progresivamente a los miembros de la comunidad, a los huéspedes, a visitantes y al personal obrero y administrativo, un total aproximado de 30 personas.

Nos mantuvieron atados de pies y manos, la mayoría boca abajo, en un espacio bastante limitado. Sólo hubo violencia física contra un obrero, pero sin consecuencias graves. Agradecemos los mensajes de solidaridad recibidos de personas, de diferentes fuentes eclesiales y de entes oficiales.

Continuamos con nuestra vida contemplativa de oración y trabajo según la regla de San Benito Abad con la convicción que es la mejor contribución que podemos hacer a la concordia y la paz de nuestro país. Estos hechos lamentables no nos van a desviar de la llamada recibida de Dios. Hemos tenido presentes en la oración a quienes perpetraron este delito deseándoles un cambio de vida de manera que puedan buscar la felicidad donde realmente puede hallarse: en Dios.

Nos encomendamos a sus oraciones.
P. Plácido Álvarez, superior del monasterio”.

COMUNICADO emitido por el Reverendo Padre Plácido Álvarez Superior de la Comunidad de Monjes Trapenses en Mérida con ocasión del incidente


domingo, 25 de diciembre de 2016

¡Misa de Nochebuena 2016! El Cardenal Urosa hace urgente llamado a la paz de Venezuela


"La llamada a la paz del cardenal Urosa en la Misa del Gallo", publica el portal católico Aleteia, al considerar, además, que la paz es responsabilidad del Gobierno

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 25 DICIEMBRE 2016
Fotos: Facebook Adán Ramírez

El cardenal Jorge Urosa Savino realizó un intenso llamado a la paz de Venezuela, durante la noche de este 24 de diciembre en la “Misa de Gallo” que presidió en la Catedral de Caracas, con motivo de la fiesta de Navidad de este año, en la que estuvo acompañado de monseñor Adán Ramírez Ortíz y otros sacerdotes de la ciudad.

“Estamos llamados a ser permanentes y decididos constructores de la paz”, expresó el quinto cardenal de Venezuela, explicando de igual manera que este trabajo se debe hacer “con gran decisión y ardor apostólico, yendo a las periferias”, tal como lo ha pedido en varias ocasiones el Papa Francisco a toda la iglesia católica.

“Para ser constructores de la paz, debemos tener siempre una inmensa caridad, y actuar siempre con bondad, cortesía, generosidad y solidaridad, especialmente con los que sufren”, dijo Urosa. Expresó que nunca se deben “crear o alimentar conflictos, sino más bien procurar resolverlos, ayudando a los demás”.

Indicó que en Venezuela, “donde vivimos una continua agitación social y política, donde hemos sufrido medidas económicas erradas que crean angustia y vulneran los derechos a la alimentación y a la salud”.

Sostuvo que “todos hemos de trabajar por la paz”, tarea a la que “están obligados todos los seres humanos, pero especialmente los cristianos y nosotros los católicos”.

El Gobierno es responsable de la paz

El arzobispo de Caracas reseñó que esa tarea por la paz y la convivencia la deben cumplir principalmente las autoridades del país. 

“Ellos tienen una gravísima responsabilidad. Y deben responder ante Dios y ante el pueblo venezolano por su debido cumplimiento”, sostuvo en su mensaje durante la misa de Nochebuena.

“Debemos, además, procurar controlar la violencia que problemas y situaciones negativas puedan suscitar en nuestro espíritu. Y ayudar a los demás a evitar esa violencia”, expuso la máxima autoridad de la Iglesia en Caracas.

Rechazó “que el linchamiento de los delincuentes, es decir el tomar justicia por la propia mano, sin la intervención de las legítimas autoridades y fuera del marco de la ley, es algo indebido, pecaminoso y anticristiano”.

Además, catalogó como “anticristianos, violentos, y pecaminosos”, los saqueos ocurridos recientemente en varias ciudades de Venezuela. “No se pueden justificar”, dijo, consciente de que éstos fueron consecuencia de “políticas erradas del gobierno”.  

Para el cardenal Urosa, “los cristianos, aquellos que creemos en Jesús (…) debemos ser siempre constructores de la paz, como nos lo pide el Señor en las bienaventuranzas”, dijo citando la frase: “Felices los que trabajan por la paz”.

Finalmente elevó sus oraciones para que cada persona se llene del mensaje de Jesús, “viviendo de acuerdo a la Palabra de Dios para ser felices”, y trabajen constantemente por la paz en la familia y en el entorno vecinal y laboral.

“Que María Santísima, feliz porque creyó en la Palabra de Dios (Lc 1,45), modelo de seguimiento de Jesucristo, nos ayude a tener la felicidad de la fe, y a trabajar permanentemente por la paz, como Jesucristo nuestro Señor”, concluyó. 

A continuación la homilía íntegra del Cardenal Jorge Urosa Savino durante la Nochebuena de 2016:

COMO LOS PASTORES DE BELEN
Homilía en la Misa de Navidad,  Catedral Metropolitana de Caracas, 24 de diciembre de 2016, +Jorge Urosa Savino, Cardenal Arzobispo de Caracas

Una vez más, queridos hermanos, nos encontramos congregados en esta querida Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Caracas, para celebrar uno de los acontecimientos más importantes de la historia humana: el nacimiento de Jesús de Nazaret, “nuestro gran Dios y Salvador  Jesucristo”, como lo afirma y enseña el Apóstol San Pablo, en su carta a Tito (2,13).

Acabamos de escuchar el relato que hace San Lucas de ese hecho histórico y al mismo tiempo trascendental y sobrenatural. La entrada del Hijo eterno de Dios en la historia de la humanidad se realiza con gran sencillez, en medio de dificultades para encontrar posada, y en medio de una gran pobreza. Nace el Mesías, el Señor, para salvarnos de nuestros pecados. Y los primeros testigos de ese hecho maravilloso son los pastores de Belén.

LOS PASTORES DE BELÉN

Quisiera considerar en esta homilía las actitudes de los pastores. Ellos son un gran ejemplo para todos nosotros como también lo son los reyes magos de Oriente (Mt 2,1-12) .El nacimiento del Mesías  no pasa desapercibido, pues el Señor envía a su ángel para que anunciara el nacimiento de Jesús a unos pastores de la región, gente pobre y sencilla, sin luces y sin dinero, y también si orgullo y sin trabas para la manifestación de Dios, abiertos al mensaje de salvación. Y ellos acogen abiertamente el anuncio gozoso del ángel: “¡Os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor!” Esas sencillas palabras manifiestan el extraordinario Misterio de la Encarnación: Dios se hace hombre, como Mesías, para mostrarse luego como el Señor, es decir el mismo Dios hecho hombre, y para salvar a su pueblo de sus pecados, como nos lo enseña el evangelista y apóstol Mateo en la anunciación a José (Mt 1,20-21).

Pero hay todavía más: además del anuncio del ángel, los pastores asisten sobrecogidos de asombro a la manifestación de la grandeza del niño nacido por parte del ejército celestial: Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor” (Lc 2,14). Meditemos en estos elementos del anuncio del evangelio.

LA FE DE LOS PASTORES

Los pastores acogen con fe el anuncio angélico, y se dirigen inmediatamente a buscar al recién nacido. Ellos se entusiasman tanto que inmediatamente van a otras partes a comunicar lo que han oído y visto. Pues bien, mi queridos hermanos: nosotros, los que aquí estamos, hemos tenido también como los pastores, la gracia, el don, el privilegio de haber escuchado el relato del nacimiento del hijo eternos  de Dios hecho hombre, Jesucristo. Y como ellos hemos creído en esa revelación maravillosa y jubilosa. Por esa razón hemos de dar gracias a Dios, y aprovechar esta celebración para reafirmar  sólidamente nuestra fe, nuestra convicción de que el niño de Belén no es una persona cualquiera, sino realmente el Mesías, el Señor, nuestro gran Dios y Salvador, Jesucristo. Y dar gracias a Dios por esa esplendorosa revelación. Particularmente nosotros, sacerdotes y ustedes los seminaristas, futuros ministros del Altar, debemos sentir en nuestros corazones una inmensa alegría pues el Señor se ha dignado revelarse a nosotros, para destinarnos a una misión bellísima: anunciar este misterio de salvación a nuestros hermanos.

LOS PASTORES ANUNCIAN EL MARAVILLOSO PORTENTO

Una vez conocido el niño salvador, el Mesías, el Señor, los pastores se dan a la tarea de anunciar esa estupenda noticia. En efecto: nos Dice el evangelista que, una vez que escucharon el anuncio maravilloso del Ángel y el cántico angélico que indica claramente el objetivo del nacimiento de Jesús, es decir, la Misión del niño de Belén, ellos no se quedan callados ni indiferentes, sino que llenos de gozo comunican a sus familias, amigos y vecinos, el cumplimiento de las promesas del Señor. Así también hemos de hacer nosotros: compartir con nuestros familiares, sin nuestras amistades, la fe viva que tenemos en la presencia de Dios en el mundo, en Jesús, que es el Emmanuel, Dios con  nosotros (Mt 1, 22-23). Particularmente los sacerdotes y los seminaristas, están  llamados a realizar la excelsa misión de proyectar la luz de Cristo, como colaboradores de los obispos, sucesores de los apóstoles. Estos recibieron el mandato, la misión de anunciar el evangelio a toda la creación, Y como colaboradores de los obispos, sucesores de los apóstoles, deben ser pregoneros, heraldos, mensajeros de alegría y paz, portadores de la esplendorosa verdad del Evangelio, de la misericordia de Dios a nuestros hermanos. Y esto lo han de hacer con entusiasmo, con dedicación, con fidelidad, sin inventar ni cambiar el mensaje revelado, transmitido hasta nosotros a través de los siglos por la Iglesia. Y con gran decisión y ardor apostólico, yendo a las periferias, como nos pide el Papa Francisco. Una Iglesia en salida es una Iglesia donde los obispos y presbíteros, almas consagradas y fieles, anuncian el evangelio no solamente a los más cercanos, sino también a los más alejados, saliendo de nuestra comodidad, de nuestros límites naturales, para llevar el mensaje de salvación, la esplendorosa luz de la verdad, a aquellos que viven en tinieblas y sombras de muerte. Por eso hemos de tener un espíritu evangelizador y misionero, un intenso celo o ardor apostólico. Y anunciar sin ambages ni complejos el mensaje de Cristo, en medio de este mundo secularizado

TRABAJAR POR LA PAZ Y EVITAR LA VIOLENCIA

Una parte muy importante del mensaje que el ejército celestial comunicó a los pastores es aquella que se refiere al objetivo de la venida del Mesías, de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo: sembrar, construir, trabajar por la paz entre los seres humanos: ¨Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor” (Lc 2, 14).
Pues bien, mis queridos hermanos. Los cristianos, aquellos que creemos en Jesús, Príncipe de la paz, todos los fieles católicos, madres y padres de familia, niños, jóvenes, adultos y ancianos, hombres y mujeres, debemos ser siempre constructores de la paz, como nos lo pide el Señor en las bienaventuranzas: Felices los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados “hijos de Dios” (Mt 5, 9). En particular nosotros, obispos, sacerdotes y seminaristas estamos llamados a ser permanentes y decididos constructores de la paz. Para ello debemos tener siempre una inmensa caridad, y actuar siempre con bondad, cortesía, generosidad y solidaridad, especialmente con los que sufren. Nunca crear o alimentar conflictos, sino más bien procurar resolverlos, ayudando a los demás. Esto es muy importante actualmente en Venezuela, donde vivimos una continua agitación social y política, donde hemos  sufrido medidas económicas erradas que crean angustia y vulneran los derechos a la alimentación y a la salud; nosotros estamos llamados a promover la convivencia social pacífica. Todos hemos de trabajar por la paz. A esa tarea están obligados todos los seres humanos, pero especialmente los cristianos y nosotros los católicos. Y de manera particular quienes nos gobiernan, las autoridades del país. Ellos tienen una gravísima responsabilidad. Y deben responder ante Dios y ante el pueblo venezolano por su debido cumplimiento. 

Debemos, además, procurar controlar la violencia que problemas y situaciones negativas puedan suscitar en nuestro espíritu. Y ayudar a los demás a evitar esa violencia. En particular quiero de nuevo indicar que el linchamiento de los delincuentes, es decir el tomar justicia por la propia mano, sin la intervención de las legítimas autoridades y fuera del marco de la ley, es algo indebido, pecaminoso y anticristiano. Y que los saqueos son anticristianos, violentos, y pecaminosos. No se pueden justificar.

CONCLUSIÓN:

“Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor”.
Habiendo escuchado de nuevo el cantico angélico, que nos señala  la  misión de Cristo y del cristiano: glorificar a Dios y promover la paz entre los seres humanos, asumamos con alegría ese compromiso.

Demos gracias a Dios por haberse abajado a nuestra humilde, limitada y defectuosa condición humana, para elevarnos a la excelsa e insospechada condición de hijos de Dios, discípulos de Jesucristo y miembros de nuestra Santa Iglesia Católica.

Y vivamos con alegría y esperanza, aún en medio de las grandes dificultades que estamos sufriendo en estos tiempos. Jesús es “Dios con nosotros”, Emmanuel. Él nos ama y nos ha mostrado el rostro  de la misericordia de Dios. Unidos a El vayamos adelante, viviendo de acuerdo a la Palabra de Dios para ser felices, y trabajemos constantemente por la paz, especialmente en nuestra familia y en nuestro entorno vecinal y laboral.

Que María Santísima, feliz porque creyó en la Palabra de Dios (Lc 1,45), modelo de seguimiento de Jesucristo, nos ayude a tener la felicidad de la fe, y a trabajar permanentemente por la paz, como Jesucristo nuestro Señor. Amén.





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