viernes, 30 de octubre de 2015

Venezuela: El fiscal pidió perdón… ¡Y Leopoldo López, lo perdonó!




“De mi corazón, le quiero pedir perdón a Venezuela, a Leopoldo López, a su esposa, a la familia López, y especialmente a sus hijos”, fue la sentida frase que le dijo a The Wall Street Journal, el pasado 26 de octubre, el fiscal venezolano Franklin Nieves, quien por más de un año fue el principal acusador del líder político Leopoldo López.

Sus declaraciones se dan luego de huir de Venezuela el viernes 23 de octubre, cuando simulaba salir de vacaciones hacia Aruba, camino que luego desvió hacia Estados Unidos (Miami) adonde Nieves llegó con su esposa y sus dos hijas, para pedir asilo.

Nieves con evidentes signos de nerviosismo y palpables lágrimas que secaba de los ojos, se disculpó por sus acciones contra Leopoldo López, asegurando que el dirigente político “era inocente” y el juicio “fue falso”.

El fiscal no podía dormir

Franklin Nieves no podía dormir debido a los remordimientos de conciencia que le acompañaban desde que Leopoldo López cayó prisionero en febrero de 2014. Expresó que su hija iba a la misma escuela que la hija de López, y tal recuerdo le causaba dolor.

Explicó que los fiscales y los jueces de Venezuela temen que “si alguien disiente con la ejecución de una orden puedan ser detenidos o se invente contra ellos un caso criminal y se les envíe a prisión”. Aseguró que los jueces y los fiscales fueron presionados para que condenaran a opositores políticos del régimen por parte de sus superiores, que les daban sus órdenes verbalmente en frecuentes reuniones.

Diversos medios de comunicación han reproducido las declaraciones de Franklin Nieves. Este 28 de octubre, ratificó sus denuncias en CNN en español.

Perdonando al enemigo


Lilian Tintori, esposa de Leopoldo, tampoco pudo contener su llanto y durante una visita que hizo este jueves 29 de octubre a Barquisimeto (estado Lara), expresó que perdonaba al fiscal. 

“Yo lo perdono, porque ya Leopoldo lo perdonó, esto es algo que ya sabíamos porque nunca hubo una prueba”, dijo. “Es increíble ver al hombre que insultó y humilló tanto a mi familia, pedirle perdón a toda Venezuela”, acotó.

El mensaje de Leopoldo López desde la cárcel de Ramo Verde, es el siguiente: “cada día falta menos para que Venezuela sea libre. No ha sido fácil, pero todos los días me levanto con la fuerza y la fe de recuperar a mi familia nuevamente”, dijo Lilian.

También habló de las vejaciones que el gobierno le impone para ver a su marido. “Cuando voy a la cárcel, me hacen quitar toda la ropa y gatear”, asegura. “Yo lo hago porque, si me resisto, me niegan la visita”, agrega Tintori. 

Denuncia que sus visitas son observadas por “cámaras que son monitoreadas directamente por Diosdado Cabello”, el presidente de la Asamblea Nacional, quien según dijo el fiscal Nieves a CNN, “asumió una condición de alguacil durante la detención Leopoldo”. 

Relató que en una oportunidad, una custodia la hizo saltar desnuda, a lo que ella respondió: “Si quieres me puedo quedar saltando 30 ó 40 minutos porque yo soy deportista y aguanto”.

Todos por la libertad

Venezuela tiene previsto realizar el próximo 6 de diciembre unas elecciones para escoger a los diputados de la Asamblea Nacional, y hasta ahora las opiniones parecen favorecer a la opositora Mesa de la Unidad Democrática por encima del oficialismo.

Lilian Tintori se encuentra recorriendo el país en una gira denominada “Todos por la libertad”, buscando motivar a la participación ciudadana. Entretanto, el gobierno de los Estados Unidos no se ha expresado en torno a la situación de Franklin Nieves.



Monseñor Miguel Antonio Salas emprendió el camino a los altares



El Arzobispo Emérito será un Santo muy cercano, cuyo proceso de beatificación se inició en presencia de sus familiares

Euro Lobo SSCC / CNP 12.112
Oficina de Prensa de la Arquidiócesis de Mérida

Con una solemne Eucaristía en la Catedral de Mérida los fieles locales acompañados por el Arzobispo Metropolitano Monseñor Baltazar Porras y todo el clero diocesano, celebraron la apertura del proceso para lograr la beatificación y posterior canonización del Arzobispo Emérito Monseñor Miguel Antonio Salas, quien este mismo viernes 30 de Octubre de 2.015, conmemoró 12 años de su partida al cielo.


El pasado 29 de Octubre del 2014, Monseñor Baltazar Porras decretó la celebración del año centenario del natalicio del V Arzobispo de Mérida, Monseñor Salas, esta actividad fue el preámbulo para la apertura de la Causa que busca probar sus virtudes heroicas y así lograr que sea proclamado Beato y posteriormente Santo por la Congregación para la causa de Los Santos en la Santa Sede.

Este proceso tomará un tiempo largo y podrá concluir con la canonización del Arzobispo Emérito pero debe agotar ciertos pasos, lo primero es contar con un postulante que tiene como  labor el presentar ante el Tribunal Competente la petición para que se estudien las virtudes heroicas del Emérito Prelado. Este paso ya fue avanzado y se ha designado como postuladora de la causa en Roma a la Dra. Silvia Correale y como vicepostulador en Mérida al Pbro. Javier Muñoz.

El Arzobispo Baltazar Porras ha designado el Tribunal Eclesiástico competente para la primera parte de esta causa, éste Tribunal diocesano será presidido por el Presbítero Reinaldo Muñoz, el Procurador de Justicia será el Padre Cándido Contreras, el Notario será el Padre Aníbal Berbesi y el Notario Adjunto será el Padre Emerson Mora. Allí se oirán a los testigos que hayan conocido a Monseñor Salas y se escrutaran sus escritos para determinar y certificar que en ellos no se contiene ninguna doctrina contraria a la fe y a las buenas costumbres.


También se conformó una comisión histórica integrada por Monseñor Juan de Dios Peña, obispo de El Vigía San Carlos, la Doctora Ana Hilda Duque y el Doctor Jesús Rondón Nucete, quienes instruirán los documentos históricos que den testimonio de la vida humilde y con olor de santidad que caracterizó a Monseñor Salas.

Concluido estos pasos el Proceso viajará a Roma donde será la Congregación para la Causa de los Santos quien le corresponderá determinar las virtudes heroicas del Prelado Emérito. El objetivo del asunto es establecer si el siervo de Dios vivió en grado heroico las virtudes cristianas y su fama de santidad; para ello se examina su vida y se intenta averiguar, por los hechos de su vida, el modo de vivir esas virtudes.

Esta es la segunda causa de este tipo que se abre en nuestra Arquidiócesis, la primera versa sobre la Madre Georgina Febres Cordero, fundadora de las Hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima.


Entretanto, la mañana de éste viernes el Colegio Arquidiocesano Monseñor Salas, ubicado en la Parroquia de Mérida, celebró su segundo aniversario y en honor al ilustre Prelado, inauguró un amplio teatro el cual llevará el nombre de Padre Hugo Anzil, gran colaborador de Monseñor Salas y pionero de la comunicación en nuestra arquidiócesis. 



Seminario Arquidiocesano de Caracas rindió homenaje a Santa Rosa de Lima



La primera santa de América Latina es un ejemplo de entrega total a Dios en medio del quehacer cotidiano en el mundo

Ramón Antonio Pérez / @GuardianCatolic

Caracas, 30 de octubre de 2015.- El homenaje fue el 3 de octubre, hace casi un mes, pero la vida de Santa Rosa de Lima tiene vigencia en todo momento para la Iglesia y para sus devotos. En esta ocasión se trató de un homenaje que se le realizó “en el marco de las actividades conmemorativas de la primera mujer canonizada en suelo continental americano y Patrona del Seminario Arquidiocesano de Caracas, el 3 de octubre en la sede de El Hatillo”, según escribió para El Guardián Católico, el seminarista Manuel Rodríguez-Rodríguez, formando de segundo año de filosofía.

Explicó que la ceremonia comenzó con la recitación solemne de la oración de Laudes seguida de la Santa Eucaristía presidida por monseñor José Trinidad Fernández, quien fuera rector de la institución hasta el año 2014.


“Sencilla, íntima y solemne, fue aquella celebración a la que asistieron tanto los seminaristas en pleno, como los formadores y directores de la Institución, junto a las hermanas Canonesas de la Cruz, congregación de origen peruano, que día a día se dan a sí mismas trabajando y orando por el Seminario”, indicó.

“Muy emotivo fue para todos nosotros ver al final de la celebración cómo, por primera vez en la historia reciente, los seminaristas que ingresaron el pasado 19 de Septiembre a cursar el año propedéutico”, correspondiente al primer año de filosofía, “escribían sus nombres en los registros oficiales del Seminario, y a quienes se les impondrá y podrán portar en los próximos meses los ornamentos distintivos de quien aspira al sacerdocio, la Sotana negra y el Sobrepelliz blanco”.

Ciertamente estos actos no coincidieron con la celebración de su fiesta en el calendario católico, pues siempre coincide con el período vacacional, no pudiendo, por ende, celebrarse en la fecha correspondiente, en la primera institución que a nivel mundial fue fundada con su nombre (en 1673).


“Santa Rosa de Lima nació en el seno de una humilde familia cristiana del Perú colonial el 20 de abril de 1586, bautizada el 25 de mayo con el nombre de Isabel Flores de Oliva, y Confirmada con el nombre de Rosa, nada más y nada menos que por Toribio de Mogrovejo”, relató en su nota el aspirante al sacerdocio.

Durante casi diez años se negó rotundamente a contraer nupcias, por lo que, finalmente, a los 30-35 años de edad –más o menos- siguiendo los pasos de Catalina de Siena se hizo terciara dominica, es decir, laica (condición que nunca perdió) de la Orden de los Predicadores de Santo Domingo de Guzmán, agregó.

“Conocida en vida como Santa por sus extraordinarias experiencias místicas y vivencia de la sana doctrina de Cristo, actualmente es reconocida como la patrona de América y las Islas Filipinas, así como de numerosas instituciones públicas. Cuenta la tradición que al atender a los esclavos y enfermos trabajó codo a codo con Martín de Porres. Murió en olor de santidad en Lima el 24 de Agosto de 1617”, refirió Manuel Rodríguez-Rodríguez.

Finalmente comentó que el homenaje de ese día lo concluyeron “con la proyección de una película sobre la biografía de la Santa patrona, dejando en toda la comunidad el dulce olor que se deriva del servicio al Señor y a su Iglesia”. Así mismo, la vida de la Santa motivó el compromiso de “cada seminarista a ser ejemplo de entrega total a Dios en medio del quehacer cotidiano en el mundo”. ¡Rosa de Lima, ruega por nosotros!

Texto: Manuel Rodríguez-Rodríguez / 2do año de filosofía.

Fotos: José Manuel Apure / 2do año de Teología.




jueves, 29 de octubre de 2015

Arquidiócesis de Caracas realizará la Primera Jornada de la Pastoral Social


INVITACIÓN - Primera Jornada de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Caracas, conjuntamente con Cáritas Caracas y Cáritas Venezuela...





miércoles, 28 de octubre de 2015

Monseñor Baltazar Porras: Sínodo de la Familia un autentico desafío para la iglesia



El arzobispo de Mérida estima que la Pastoral Familiar se convierte ahora en el eje “transversal” para la expresión del trabajo que se debe realizar

Ramón Antonio Pérez / @GuardianCatolic
Thairy Moreno / OPA
Mérida, 28 de octubre de 2015.- Lleno de satisfacción y alegría Baltazar Porras Cardozo, regresó a Mérida luego de participar como parte de la nómina pontificia en el Sínodo de los Obispos sobre la Familia 2015, que se desarrolló desde el 4 hasta el 25 de octubre en Roma y donde se reflexionó sobre “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.

“Pudimos compartir con parejas de los 5 continentes, de todas las clases sociales y con experiencias muy diversas, lo que permitió percibir mucho mejor esa célula fundamental que es la familia”, dijo el arzobispo de Mérida, según una nota de la OPA.

Agregó que la Pastoral Familiar se convierte ahora en algo “transversal” para la expresión del trabajo que se debe realizar. “Lo que recibimos desde el vientre de nuestra madre, es lo que va a forjar en nosotros valores o antivalores y por eso necesitamos crear esa plataforma para lograr, no sólo desde la familia, sino desde todo lo que hacemos, el bienestar humano y espiritual que tanto deseamos”. 

Justicia y Misericordia para lograr el amor que necesita el mundo


Para monseñor Porras lo más bello de este Sínodo fue, primero el espíritu de apertura, que permitió un clima de libertad interior para expresar las inquietudes y logros en diversas partes del mundo, así como también las angustias de muchos pastores, principalmente de los países donde se sufre la persecución, como los del medio oriente y África.

“Ese gran espíritu que el Papa quiere darnos, en el que expresa que sin perdón y sin misericordia no hay posibilidad de que la justicia sea verdadera, ni de crear ese amor que tanto necesitamos en el mundo” destacó.

Para finalizar, el máximo representante de la iglesia merideña resaltó, que este Sínodo no es un acontecimiento que dejará una huella en el recuerdo, sino que se constituye en un autentico desafío para la iglesia en el mundo entero, que debe trabajar junto a otras instituciones religiosas y civiles por el bien de los niños, de la mujer, del anciano y de quienes tienen necesidades especiales.

“Todos tenemos una igualdad que nos tiene que llevar a una mayor equidad y a un mayor servicio de los unos para con los otros” destacó.


Las reflexiones de todos los padres sinodales, se recogen en el Documento final del Sínodo, que reafirma la doctrina católica sobre el matrimonio, su indisolubilidad y resalta la belleza de la familia y del plan de Dios para ella. 



martes, 27 de octubre de 2015

¿Qué es lo más importante para un obispo?




Este 24 de octubre, en el gimnasio “Hermanas González” de Puerto Ordaz, estado Bolívar (Venezuela), se realizó la consagración episcopal de Juan Carlos Bravo Salazar, quien fue nombrado por el papa Francisco como segundo obispo de la diócesis Acarigua – Araure, el pasado 10 de agosto de este año.

La ceremonia se cumplió en un ambiente de alegría y contó con la asistencia de varios miembros del episcopado venezolano y del nuncio apostólico, Aldo Giordano, quien hizo entrega de la Bula Pontificia donde Juan Carlos es nombrado obispo.

La imposición de manos y oración consecratoria estuvo a cargo del obispo de Ciudad Guayana, Mariano José Parra Sandoval, clero al cual estuvo adscrito el nuevo obispo. 

Participaron de este rito Ubaldo Ramón Santana Sequera y Ángel Francisco Caraballo Fermín, arzobispo y obispo auxiliar de Maracaibo, respectivamente.

La oración del nuevo obispo

Llamaron la atención, y son motivo de positivos comentarios en Venezuela, las palabras del nuevo prelado respecto a las tareas más importantes de un pastor católico. Sus palabras, según indicó, están inspiradas en una conversación que sostuvo “con un sabio, pobre y humilde campesino de los más alejado de mi pueblo”. Aquí se las damos a conocer:

“¿Lo importante? ¡Lo importante…! Lo importante”.

“Que lo importante no sea el solideo y la mitra que llevaré en mi cabeza, sino quien ilumina mis pensamientos, mis decisiones y quien abre mi mente a mi conversión”.

“Que lo importante no sea el báculo que llevaré en mi puño, sino de quien me sostengo en mi diario caminar”.

“Que lo importante no sea el anillo que llevaré en mi dedo, sino quien me lleva de la mano y a quien llevo en las mías”.

“Que lo importante no sea la cruz que llevaré en mi pecho, sino quien vive en mi corazón”.

“Que lo importante no sea el hábito que pueda usar, sino quien me ha revestido de su amor”.

“Que lo importante sea siempre Señor; conocerte, amarte y anunciarte con coraje, entusiasmo, alegría, misericordia, pasión y perdón”.

“Que mi forma de vestir, de vivir y de actuar nunca sea un escándalo para los pobres de mi pueblo, ni una confusión con los poderosos de este mundo. De la tentación de anunciarme a mí mismo, líbrame Señor. Amén”.

“Que esta sea su oración por mí y que el Señor me moldee, como vasija de barro que soy, a ser el pastor que esa Iglesia local merece, necesita y desea. Me despido de ustedes implorando su bendición y su oración. Tu hermano. Juan Carlos”.

Juan Carlos Bravo Salazar nació en El Pilar, estado Anzoátegui, el 2 de noviembre de 1967. Completó sus estudios de filosofía con los Operarios Diocesanos y los de teología en el Seminario Santo Tomás en la archidiócesis de Saint Paul, Minneapolis, USA.


El 28 de noviembre de 1992 fue ordenado sacerdote, y a lo largo de su trayectoria profesional ha sido vicario diocesano para la pastoral, administrador apostólico de la diócesis de Ciudad Guayana, párroco de Nuestra Señora del Valle, en Puerto Ordaz, y también párroco de La Inmaculada Concepción, en San Félix.

lunes, 26 de octubre de 2015

Venezuela asiste al VI Congreso de la Familia Mundial de Radio María



Delegados de 60 países se reúnen en Italia con el compromiso de difundir a Radio María “por los caminos del mundo”

Ramón Antonio Pérez / @GuardianCatolic

Caracas, 26 de octubre de 2015.- Este domingo 25 de octubre comenzó el VI Congreso Mundial organizado por la asociación World Family of Radio María bajo el lema: “Con María por los caminos del mundo”, con imponente apertura en el “Santuario del Amor Misericordioso” de Collevalenza (Italia), y que finalizará el viernes 30 de octubre con la asamblea de socios.

Monseñor Tulio Luis Ramírez, obispo auxiliar de Caracas y director de programación de Radio María Venezuela, junto a la presidenta de esta emisora, María Elena Barrios, informaron que se trata de un encuentro renovador para la organización que agrupa a más de 70 emisoras filiales en 60 países.

Les invitamos desde ahora a que tengan presente este momento importante entre las intenciones de sus oraciones para que sea un encuentro renovador de paz y esperanza”, explicaron en un mensaje enviado a la corresponsalía de Aleteia.

Indicaron que durante el VI Congreso de la Familia Mundial participarán los presidentes y directores de cada Radio María, siendo un “momento de gracia que nuestra Señora nos ofrece, al cual cada delegación se prepara con todo el compromiso necesario para producir los frutos deseados”.

Resaltaron que este tipo de congreso siempre ha sido un momento especial para todas las Radio María del mundo, siendo una ocasión para evaluar los proyectos, impulsar las nuevas solicitudes, así como designar o ratificar a los responsables de estas emisoras.

 “Hemos podido ver con los propios ojos y tocado con las propias manos el milagro de Radio María que, de una pequeña semilla, se ha convertido en un gran árbol en el jardín del Señor”, indican en la nota.

Radio María Venezuela cumple 11 años


María Elena Barrios también informó que Radio María Venezuela, cumplirá once años de su fundación el primero de noviembre, motivo por el cual desarrollarán varias actividades, destacando un festival musical dedicado a la virgen de Coromoto.

“El concierto, denominado “Un Canto a la Coromoto”, está previsto a realizarse el 14 de noviembre en el patio techado de la parroquia María Auxiliadora, en Sarría, Caracas, desde las dos de la tarde”, refirió Barrios.

En este concierto participarán las agrupaciones el Coro Santa Rosa de Lima, Hermanas Cristo y “Xtrema Unción”; y los cantantes solistas: Alexander Gamboa, Fray Jesús González y Marianella Oráa, quienes participarán con cantos inéditos a la Virgen María.


Finalmente, pidieron a sus radioescuchas, voluntarios y amigos acompañarlos con sus oraciones. “También pueden escuchar los momentos espirituales y los trabajos previstos para esta jornada a través nuestra de nuestra página web: www.radiomaria.org.ve; en la aplicación http://www.androidcreator.com/app56759 o a través del enlace: http://dreamsiteradiocp4.com:8010/listen.pls”, concluyeron. 

Pedro Raimundo Moreno, fundador de Radio María Venezuela, acompañado por el padre Luis...




¡Noticias de la Iglesia de Maracaibo! Realizarán primera asamblea sinodal arquidiocesana


Durante los días 30 y 31 de octubre se realizará la Primera Asamblea Sinodal Arquidiocesana, máxima expresión de la participación del pueblo de Dios en la Iglesia de Maracaibo

Ramón Antonio Pérez / @GuardianCatolic
Ana María Pérez Fonseca / Nota de Prensa y Fotos

La actividad se desarrollará en el marco del Proyecto Arquidiocesano de Renovación Pastoral, y quiere, entre otros aspectos, clarificar aspectos doctrinales particularmente importantes para la vida y misión de la Iglesia; establecer normas disciplinarias que faciliten la unidad de comportamientos pastorales y definir las orientaciones pastorales en orden a la vida de la comunidad diocesana.

Monseñor Ubaldo Ramón Santana Sequera, arzobispo de Maracaibo, dijo que han recorrido la fase previa del Proyecto Arquidiocesano de Renovación Pastoral.Hemos participado y nos hemos sensibilizado, ya sea a través de jornadas de formación, talleres, encuentros, encuestas, asambleas, celebraciones, visitas pastorales, equipos de animación pastoral y de sensibilización”.

Explicó que estos espacios, además, “fueron ayudando a construir puentes, a sembrar fraternidad, a ver, sentir y proyectar nuestro ser y que hacer pastoral como miembros activos del Pueblo de Dios que peregrina en el Zulia”.

Así mismo, Monseñor Ubaldo, invitó a orar “por este acontecimiento para que el Espíritu de Jesús disponga nuestros corazones, y como María, estemos atentos a escuchar y hacer la voluntad del Padre, a leer los signos de los tiempos y a caminar juntos en un Proyecto común de vida y misión pastoral, como signo y presencia del Reino de Dios”.

Conmemoran 25 años del fallecimiento de Monseñor José Luis Castellanos


Hace 25 años partió al cielo monseñor José Luis Castellanos Ortiz, único sacerdote en Venezuela y Latinoamérica en servir como párroco durante 45 años en la misma parroquia, su vida sacerdotal fue dedicada al templo de Santa Lucia en Maracaibo

El actual párroco de la iglesia Santa Lucía, presbítero José Severyn, resaltó la labor de monseñor Castellanos, señalando sus virtudes de caridad y amor hacia los habitantes de la parroquia, además de su incansable trabajo en el año 1935 para así lograr construir lo que es hoy el templo en honor a Santa Lucia.

Para conmemorar la fecha, se realizó en el templo un funeral, al que asistieron personas que fueron cercanas al recordado sacerdote y pueden dar testimonio de lo que fue su vida pastoral en pro del servicio y entrega generosa a la misericordia.

Durante la homilía, el padre Severyn, dijo que considera oportuno recordar todos los días las virtudes de monseñor Castellanos, pues con la situación actual del país hace falta personas como él, a los que insto a los presente a seguir su ejemplo y tenerlo como modelo de santidad.


En el templo ubicado la populosa barriada de Santa Lucia, reposan los restos mortales de quien en vida fuera por 45 años párroco de la parroquia eclesiástica Santa Lucia en Maracaibo.

“Fraternidad Sin Fronteras” abre centro misionero en Maracaibo


Visita de hogares, formación, administración de los sacramentos y preparación de las actividades litúrgicas forman parte de las actividades misioneras a cumplir

En el marco del mes de las misiones, y en el año de la vida consagrada la Asociación Jesús Camino, Verdad y Vida, fraternidad sin fronteras, inicio en el Sector Torito Fernández de Maracaibo, una nueva misión, ser portadores de la buena noticia en una comunidad donde la cultura de la muerte y los vicios es el pan diario.

Esta Asociación Misionera, integrada por sacerdotes y laicos, celebró una eucaristía presidia por Monseñor Ubaldo Santana, quien realizó el envío de los miembros de esta Asociación que realizarán su labor misionera en las áreas periféricas vinculadas a la capilla San Pancracio de la Parroquia de la Resurrección del Señor.

El proyecto misionero que presentaron al Arzobispo de Maracaibo, fue aprobado de inmediato, relata el padre Enrique Hernández. “Consta de acompañamiento y formación cristiana a los alumnos del colegio Monseñor Olegario Villalobos, además de visita de hogares, formación para los habitantes del sector, administración de los sacramentos y preparación de las actividades propias de los tiempos litúrgicos”.

El padre Enrique Hernández, miembro de la fraternidad Jesús Camino, Verdad y Vida, refirió que “la comunidad misionera tiene 16 años de fundada y es oriunda del estado Mérida, y actualmente tiene misiones en México y California”.


 También refirió el presbítero Hernández, que “los elementos cristianos que inspiran y motivan la fraternidad son el franciscanismo, la oración de santa teresa de Jesús y la misión de san Alfonso María de Ligorio; complementándose con el llamado del  papa francisco de ser una iglesia de salida misionera”.






domingo, 25 de octubre de 2015

Monseñor Juan Carlos Bravo ordenado como obispo de Acarigua - Araure


Juan Carlos Bravo Salazar durante su consagración episcopal reflexionó sobre la tarea de los obispos católicos, preguntando qué es lo más importante para un obispo

Ramón Antonio Pérez / @GuardianCatolic

Puerto Ordaz, 25 de octubre de 2015. Este sábado 24 de octubre, en el gimnasio “Hermanas González” de Puerto Ordaz, estado Bolívar (Venezuela), se realizó la consagración episcopal de monseñor Juan Carlos Bravo Salazar, quien fue nombrado por el papa Francisco como segundo obispo de la diócesis Acarigua – Araure, el 10 de agosto de este año.



La ceremonia se cumplió en un ambiente de alegría que contó con la asistencia de varios miembros del Episcopado Venezolano y del nuncio apostólico, Aldo Giordano, quien  hizo entrega de la Bula Pontificia donde Juan Carlos es nombrado obispo.

La imposición de manos y oración consecratoria estuvo a cargo del obispo de Ciudad Guayana, monseñor Mariano José Parra Sandoval, clero al cual estuvo adscrito el nuevo obispo. Participaron de este rito Ubaldo Ramón Santana Sequera y Ángel Francisco Caraballo Fermín, arzobispo y obispo auxiliar de Maracaibo, respectivamente.

La oración del nuevo obispo


Llamó la atención, y es motivo de positivos comentarios en Venezuela, las palabras del nuevo prelado respecto a las tareas más importantes de un pastor católico. Sus palabras, según indicó, están inspiradas en una conversación que sostuvo “con un sabio, pobre y humilde campesino de los más alejado de mi pueblo”. Aquí se las damos a conocer: 

“¿Lo importante? ¡Lo importante…! Lo importante”

“Que lo importante no sea el solideo y la Mitra que llevaré en mi cabeza, sino quien ilumina mis pensamientos, mis decisiones y quien abre mi mente a mi conversión”.

“Que lo importante no sea el báculo que llevaré en mi puño, sino de quién me sostengo en mi diario caminar”.

“Que lo importante no sea el anillo que llevaré en mi dedo, sino quien me lleva de la mano y a quien llevo en las mías”.

“Que lo importante no sea la cruz que llevaré en mi pecho, sino quien vive en mi corazón”.

“Que lo importante no sea el hábito que pueda usar, sino quien me ha revestido de su amor”.

“Que lo importante sea siempre Señor; conocerte, amarte y anunciarte con coraje, entusiasmo, alegría, misericordia, pasión y perdón”.

“Que mi forma de vestir, de vivir y de actuar nunca sea un escándalo para los pobres de mi pueblo, ni una confusión con los poderosos de este mundo. De la tentación de anunciarme a mí mismo, líbrame Señor. Amén”.

“Que esta sea su oración por mí y que el Señor me moldee, como vasija de barro que soy, a ser el pastor que esa Iglesia local merece, necesita y desea. Me despido de ustedes implorando su bendición y su oración. Tu hermano. Juan Carlos”.


Juan Carlos Bravo Salazar nació en El Pilar, estado Anzoátegui, el 2 de noviembre de 1967. Completó sus estudios de filosofía con los Operarios Diocesanos y los de teología en el Seminario San Tommaso en la archidiócesis de Saint Paul, Minneapolis, USA.


El 28 de noviembre de 1992 fue ordenado sacerdote, y a lo largo de su trayectoria profesional ha sido vicario diocesano para la pastoral, administrador apostólico de la diócesis de Ciudad Guayana, párroco de Nuestra Señora del Valle, en Puerto Ordaz, y también párroco de La Inmaculada Concepción, en San Félix.






El Papa: Nuestro deber es la misericordia, no distribuir excomuniones, publica @AleteiaES




El Santo Padre al concluir el Sínodo para la Familia explicó que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu


"El primer deber de la Iglesia no es distribuir condenas o anatemas sino proclamar la misericordia de Dios, de llamar a la conversión y de conducir a todos los hombres a la salvación del Señor”, dijo el Papa Francisco este sábado 24 de octubre al concluir la tercera semana de trabajos del Sínodo en el Vaticano.

El Papa indicó a los padres sinodales el gozo de la esperanza que no significa caer “en la cómoda repetición de lo que es indiscutible o ya se ha dicho”.

La experiencia del Sínodo- destacó – también “nos ha hecho comprender mejor que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu; no las ideas, sino el hombre; no las formulas sino la gratuidad del amor de Dios y de su perdón”.

En este contexto, expresó que esto no significa, “en modo alguno disminuir la importancia de las formulas, de las leyes y de los mandamientos divinos, sino exaltar la grandeza del verdadero Dios que no nos trata según nuestros méritos, ni tampoco conforme a nuestras obras, sino únicamente según la generosidad sin límites de su misericordia (cf. Rm 3,21-30; Sal 129; Lc 11,37-54)”.

Así, aseguró a los 265 padres sinodales presentes en la aula que el camino recorrido juntos como pastores, “significa superar las tentaciones constantes del hermano mayor (cf. Lc 15,25-32) y de los obreros celosos (cf. Mt 20,1-16). Más aun, significa valorar más las leyes y los mandamientos, creados para el hombre y no al contrario (cf. Mc 2,27)”.

El Papa admitió que hubo límites comprensibles debido a las diferencias culturales que son evidentes de un continente a otro. Por ello, recordó que “la inculturación no debilita los valores verdaderos”.

De manera que,  el Sucesor de Pedro cerró el Sínodo ordinario sobre la familia con un documento final que reúne el consenso de la Asamblea, resultado de un camino no fácil recorrido a través de un nuevo método traído de la tradición conciliar del Vaticano II, pero con una originalidad actual; el trabajo en grupo de los círculos menores. Al otro extremo,los hinchas de la división y las maniobras de bajo perfil para alimentar polémicas y debates en los medios de comunicación.

¡Misericordia!

De hecho, el Papa no esconde las dificultades de las últimas tres semanas, pero invita a mirar a la misericordia de Dios. En este sentido cita a sus predecesores, el beato Pablo VI, san Juan Pablo II y Benedicto XVI para remarcar la unidad y la continuidad de la Iglesia, alrededor de la figura del Sucesor de Pedro que acompaña el camino del pueblo de Dios.

El discurso oficial de clausura del Sínodo evoca la discusión sobre la familia como un tiempo de gracia para la Iglesia. “Nos sentimos enriquecidos mutuamente; y muchos de nosotros hemos experimentado la acción del Espíritu Santo, que es el verdadero protagonista y artífice del Sínodo”. “Para todos nosotros, la palabra «familia» no suena lo mismo que antes”, añadió.

“Para la Iglesia, en realidad, concluir el Sínodo significa volver verdaderamente a «caminar juntos» para llevar a todas las partes del mundo, a cada Diócesis, a cada comunidad y a cada situación la luz del Evangelio, el abrazo de la Iglesia y el amparo de la misericordia de Dios”, concluyó.

El camino sobre la familia que sigue adelante

Volviendo al discurso, el Papa agradeció a todos los que hicieron posible el camino del Sínodo. Así sostuvo que el final del Sínodo ordinario, “no significa haber concluido con todos los temas inherentes a la familia”, sino que ha tratado de iluminarlos con la luz del Evangelio, de la Tradición y de la historia milenaria de la Iglesia”.

Pastores que no esconden la cabeza

“Seguramente no significa que se hayan encontrado soluciones exhaustivas a todas las dificultades y dudas que desafían y amenazan a la familia, sino que se han puesto dichas dificultades y dudas a la luz de la fe, se han examinado atentamente, se han afrontado sin miedo y sin esconder la cabeza bajo tierra”.

Los significados del Sínodo

Significado de “la institución de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado sobre la unidad y la indisolubilidad, y apreciarla como la base fundamental de la sociedad y de la vida humana”, indicó.

“Significa haber escuchado y hecho escuchar las voces de las familias y de los pastores de la Iglesia”; “Significa haber dado prueba de la vivacidad de la Iglesia católica, que no tiene miedo de sacudir las conciencias anestesiadas”; “Significa haber dado testimonio a todos de que el Evangelio sigue siendo para la Iglesia una fuente viva de eterna novedad, contra quien quiere «adoctrinarlo» en piedras muertas para lanzarlas contra los demás”.

Otro significado ha sido salir de la cerrazón del corazón, superar la hermenéutica conspirativa.

“Significa haber puesto al descubierto a los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas”.

Significa una “la Iglesia del Perdón” que abraza otros horizontes “para superar toda hermenéutica conspiradora”. 

El Papa con franqueza mencionó que “en el curso de este Sínodo, las distintas opiniones que se han expresado libremente –y por desgracia a veces con métodos no del todo benévolos– han enriquecido y animado sin duda el diálogo, ofreciendo una imagen viva deuna Iglesia que no utiliza «módulos impresos», sino que toma de la fuente inagotable de su fe agua viva para refrescar los corazones resecos”.

A continuación publicamos el texto completo del discurso del Papa:

"Queridas Beatitudes, eminencias, excelencias, Queridos hermanos y hermanas:
Quisiera ante todo agradecer al Señor que ha guiado nuestro camino sinodal en estos años con el Espíritu Santo, que nunca deja a la Iglesia sin su apoyo.
Agradezco de corazón al Cardenal Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Sínodo, a Monseñor Fabio Fabene, Subsecretario, y también al Relator, el Cardenal Peter Erdő, y al Secretario especial, Monseñor Bruno Forte, a los Presidentes delegados, a los escritores, consultores, traductores y a todos los que han trabajado incansablemente y con total dedicación a la Iglesia: gracias de corazón.
Agradezco a todos ustedes, queridos Padres Sinodales, delegados fraternos, auditores y auditoras, asesores, párrocos y familias por su participación activa y fructuosa.
Doy las gracias igualmente a los que han trabajado de manera anónima y en silencio, contribuyendo generosamente a los trabajos de este Sínodo.
Les aseguro mi plegaria para que el Señor los recompense con la abundancia de sus dones de gracia.
Mientras seguía los trabajos del Sínodo, me he preguntado: ¿Qué significará para la Iglesia concluir este Sínodo dedicado a la familia?
Ciertamente no significa haber concluido con todos los temas inherentes a la familia, sino que ha tratado de iluminarlos con la luz del Evangelio, de la Tradición y de la historia milenaria de la Iglesia, infundiendo en ellos el gozo de la esperanza sin caer en la cómoda repetición de lo que es indiscutible o ya se ha dicho.
Seguramente no significa que se hayan encontrado soluciones exhaustivas a todas las dificultades y dudas que desafían y amenazan a la familia, sino que se han puesto dichas dificultades y dudas a la luz de la fe, se han examinado atentamente, se han afrontado sin miedo y sin esconder la cabeza bajo tierra.
Significa haber instado a todos a comprender la importancia de la institución de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado sobre la unidad y la indisolubilidad, y apreciarla como la base fundamental de la sociedad y de la vida humana.
Significa haber escuchado y hecho escuchar las voces de las familias y de los pastores de la Iglesia que han venido a Roma de todas partes del mundo trayendo sobre sus hombros las cargas y las esperanzas, la riqueza y los desafíos de las familias.
Significa haber dado prueba de la vivacidad de la Iglesia católica, que no tiene miedo de sacudir las conciencias anestesiadas o de ensuciarse las manos discutiendo animadamente y con franqueza sobre la familia.
Significa haber tratado de ver y leer la realidad o, mejor dicho, las realidades de hoy con los ojos de Dios, para encender e iluminar con la llama de la fe los corazones de los hombres, en un momento histórico de desaliento y de crisis social, económica, moral y de predominio de la negatividad.
Significa haber dado testimonio a todos de que el Evangelio sigue siendo para la Iglesia una fuente viva de eterna novedad, contra quien quiere «adoctrinarlo» en piedras muertas para lanzarlas contra los demás.
Significa haber puesto al descubierto a los corazones cerrados, que a menudo se esconden incluso dentro de las enseñanzas de la Iglesia o detrás de las buenas intenciones para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas.
Significa haber afirmado que la Iglesia es Iglesia de los pobres de espíritu y de los pecadores en busca de perdón, y no sólo de los justos y de los santos, o mejor dicho, de los justos y de los santos cuando se sienten pobres y pecadores.
Significa haber intentado abrir los horizontes para superar toda hermenéutica conspiradora o un cierre de perspectivas para defender y difundir la libertad de los hijos de Dios, para transmitir la belleza de la novedad cristiana, a veces cubierta por la herrumbre de un lenguaje arcaico o simplemente incomprensible.
En el curso de este Sínodo, las distintas opiniones que se han expresado libremente –y por desgracia a veces con métodos no del todo benévolos– han enriquecido y animado sin duda el diálogo, ofreciendo una imagen viva de una Iglesia que no utiliza «módulos impresos», sino que toma de la fuente inagotable de su fe agua viva para refrescar los corazones resecos.
Y –más allá de las cuestiones dogmáticas claramente definidas por el Magisterio de la Iglesia– hemos visto también que lo que parece normal para un obispo de un continente, puede resultar extraño, casi como un escándalo, para el obispo de otro continente; lo que se considera violación de un derecho en una sociedad, puede ser un precepto obvio e intangible en otra; lo que para algunos es libertad de conciencia, para otros puede parecer simplemente confusión. En realidad, las culturas son muy diferentes entre sí y todo principio general necesita ser inculturado si quiere ser observado y aplicado. El Sínodo de 1985, que celebraba el vigésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, habló de la inculturación como «una íntima transformación de los auténticos valores culturales por su integración en el cristianismo y la radicación del cristianismo en todas las culturas humanas».
La inculturación no debilita los valores verdaderos, sino que muestra su verdadera fuerza y su autenticidad, porque se adaptan sin mutarse, es más, trasforman pacíficamente y gradualmente las diversas culturas.
Hemos visto, también a través de la riqueza de nuestra diversidad, que el desafío que tenemos ante nosotros es siempre el mismo: anunciar el Evangelio al hombre de hoy, defendiendo a la familia de todos los ataques ideológicos e individualistas.
Y, sin caer nunca en el peligro del relativismo o de demonizar a los otros, hemos tratado de abrazar plena y valientemente la bondad y la misericordia de Dios, que sobrepasa nuestros cálculos humanos y que no quiere más que «todos los hombres se salven» (1 Tm 2,4), para introducir y vivir este Sínodo en el contexto del Año Extraordinario de la Misericordia que la Iglesia está llamada a vivir.
Queridos Hermanos:
La experiencia del Sínodo también nos ha hecho comprender mejor que los verdaderos defensores de la doctrina no son los que defienden la letra sino el espíritu; no las ideas, sino el hombre; no las fórmulas sino la gratuidad del amor de Dios y de su perdón. Esto no significa en modo alguno disminuir la importancia de las fórmulas, de las leyes y de los mandamientos divinos, sino exaltar la grandeza del verdadero Dios que no nos trata según nuestros méritos, ni tampoco conforme a nuestras obras, sino únicamente según la generosidad sin límites de su misericordia (cf. Rm 3,21-30; Sal 129; Lc 11,37-54). Significa superar las tentaciones constantes del hermano mayor (cf. Lc 15,25-32) y de los obreros celosos (cf. Mt 20,1-16). Más aún, significa valorar más las leyes y los mandamientos, creados para el hombre y no al contrario (cf. Mc 2,27).
En este sentido, el arrepentimiento debido, las obras y los esfuerzos humanos adquieren un sentido más profundo, no como precio de la invendible salvación, realizada por Cristo en la cruz gratuitamente, sino como respuesta a Aquel que nos amó primero y nos salvó con el precio de su sangre inocente, cuando aún estábamos sin fuerzas (cf. Rm 5,6).
El primer deber de la Iglesia no es distribuir condenas o anatemas sino proclamar la misericordia de Dios, de llamar a la conversión y de conducir a todos los hombres a la salvación del Señor (cf. Jn 12,44-50).
El beato Pablo VI decía con espléndidas palabras: «Podemos pensar que nuestro pecado o alejamiento de Dios enciende en él una llama de amor más intenso, un deseo de devolvernos y reinsertarnos en su plan de salvación [...]. En Cristo, Dios se revela infinitamente bueno [...]. Dios es bueno. Y no sólo en sí mismo; Dios es –digámoslo llorando- bueno con nosotros. Él nos ama, busca, piensa, conoce, inspira y espera. Él será feliz –si puede decirse así–el día en que nosotros queramos regresar y decir: “Señor, en tu bondad, perdóname. He aquí, pues, que nuestro arrepentimiento se convierte en la alegría de Dios».
También san Juan Pablo II dijo que «la Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia [...] y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora».
Y el Papa Benedicto XVI decía: «La misericordia es el núcleo central del mensaje evangélico, es el nombre mismo de Dios [...] Todo lo que la Iglesia dice y realiza, manifiesta la misericordia que Dios tiene para con el hombre. Cuando la Iglesia debe recordar una verdad olvidada, o un bien traicionado, lo hace siempre impulsada por el amor misericordioso, para que los hombres tengan vida y la tengan en abundancia (cf. Jn 10,10)».
En este sentido, y mediante este tiempo de gracia que la Iglesia ha vivido, hablado y discutido sobre la familia, nos sentimos enriquecidos mutuamente; y muchos de nosotros hemos experimentado la acción del Espíritu Santo, que es el verdadero protagonista y artífice del Sínodo. Para todos nosotros, la palabra «familia» no suena lo mismo que antes, hasta el punto que en ella encontramos la síntesis de su vocación y el significado de todo el camino sinodal.

Para la Iglesia, en realidad, concluir el Sínodo significa volver verdaderamente a «caminar juntos» para llevar a todas las partes del mundo, a cada Diócesis, a cada comunidad y a cada situación la luz del Evangelio, el abrazo de la Iglesia y el amparo de la misericordia de Dios".




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