miércoles, 27 de febrero de 2013

Benedicto XVI: “No abandono la cruz. No regreso a la vida privada”



 Benedicto XVI explicó en su última audiencia general como Papa que su decisión de renunciar al Pontificado no significa bajarse de la cruz ni regresar a una vida privada, pues cuando aceptó ser Sumo Pontífice en 2005 sabía que era un servicio a la Iglesia para siempre.

Ramón Antonio Pérez
Fotos: InterMirifica.Net 

Ciudad del Vaticano, 27 de febrero 2013.- Benedicto XVI celebró este miércoles 27 de febrero  la última audiencia general de su pontificado, en la Plaza de San Pedro, a la que concurrieron más de doscientas mil personas para saludarlo, y explicó que su decisión de renunciar no significa bajarse de la cruz ni regresar a la vida privada.

“No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros recepciones, etc. No abandono la cruz sino que permanezco de un modo nuevo junto al Señor Crucificado”, dijo el Papa, cuya renuncia se materializa este 28 de febrero.

El Santo Padre afirmó que a partir de la noche del jueves “dejaré de llevar la potestad de gobierno, pero permanezco en el entorno de san Pedro con el servicio de la plegaria”. Y reconoció haber tenido momentos “de gloria y de luz” y momentos “de aguas agitadas y viento contrario” a lo largo de estos casi ocho años, “pero en ningún momento me he sentido solo”.  

Benedicto XVI manifestó sentir “una gran confianza, porque sé, porque sabemos todos, que la Palabra de verdad del Evangelio es la fuerza de la Iglesia”.

El Papa agradeció la ayuda recibida de los cardenales de todo el mundo y de la Curia vaticana, así como la ayuda de los embajadores, y también de los periodistas.

Cartas de agradecimiento

Agradeció también las miles de cartas recibidas en las últimas semanas de muchos de fieles corrientes “que me escriben como hermanos y hermanas, como hijos e hijas, con el sentido de una relación familiar muy afectuosa”, a las que se sumaron también cartas de jefes de Estado y otros personajes muy importantes del mundo.

El Papa subrayó que en esas cartas y mensajes de personas sencillas “se puede tocar lo que es la Iglesia: no es una organización, no es una asociación para fines religiosos o humanitarios, sino un cuerpo vivo, una comunión de hermanos y hermanas en el Cuerpo de Jesucristo”.

El Papa recordó que ha dado el paso de renunciar “en la plena conciencia de su gravedad y de su novedad, pero también con una profunda serenidad de ánimo”, pues “amar a la Iglesia significa tener la valentía de tomar decisiones difíciles, dolorosas, teniendo siempre delante el bien de la Iglesia y no el propio”.

Durante sus catequesis pidió a la feligresía católica que “me recordéis delante de Dios y, sobre todo, que recéis por los cardenales llamados a una tarea muy relevante y por el nuevo Sucesor del Apóstol Pedro. Que el Señor lo acompañe con la luz y la fuerza de su Espíritu”.

Texto Completo Pronunciado por el Santo Padre:


“Como el apóstol Pablo en el texto bíblico que hemos escuchado, yo también siento en mi corazón que ante todo tengo que dar gracias a Dios que guía a la Iglesia y la hace crecer, que siembra su Palabra y alimenta así la fe en su Pueblo. En este momento mi corazón se expande y abraza a la Iglesia extendida por todo el mundo, y doy gracias a Dios por las "noticias" que en estos años de ministerio petrino he recibido sobre la fe en el Señor Jesucristo, y sobre la caridad que circula realmente en el cuerpo de la Iglesia y hace que viva en el amor, y sobre la esperanza que nos abre y nos orienta hacia la plenitud de la vida, hacia la patria celestial”.

Siento que os llevo a todos conmigo en la oración, en un presente que es de Dios, en el que recojo cada uno de los encuentros, cada uno de los viajes, cada visita pastoral. Todo y todos reunidos en oración para confiarlos al Señor, porque tenemos pleno conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría e inteligencia espiritual, y por qué nos comportamos de una manera digna de Él y de su amor, llevando fruto en toda buena obra.

En este momento, dentro de mí hay mucha confianza, porque sé, porque todos sabemos que la palabra de verdad del Evangelio es la fuerza de la Iglesia, es su vida. El Evangelio purifica y renueva, da fruto, en todo lugar donde la comunidad de los creyentes lo escucha y recibe la gracia de Dios en la verdad y en la caridad. Esta es mi confianza, esta es mi alegría.

Cuando, el 19 de abril de hace casi ocho años, acepté asumir el ministerio petrino, tenía esta firme certeza que siempre me ha acompañado, esta certeza de la vida de la Iglesia, de la Palabra de Dios. En aquel momento, como ya he dicho varias veces, las palabras que resonaban en mi corazón eran: Señor, ¿por qué me pides esto? Y ¿qué me pides? Es un gran peso el que colocas sobre mis hombros, pero si Tú me lo pides, con tu palabra, echaré las redes, seguro de que me guiarás, también con todas mis debilidades. Y ocho años después puedo decir que el Señor realmente me ha guiado, ha estado cerca de mí, he podido percibir su presencia todos los días. Ha sido un trozo de camino de la Iglesia, que ha tenido momentos de alegría y de luz, pero también momentos difíciles; me he sentido como San Pedro con los Apóstoles en la barca del lago de Galilea: el Señor nos ha dado muchos días de sol y de brisa ligera, días en que la pesca ha sido abundante; también ha habido momentos en que las aguas estaban agitadas y el viento contrario, como en toda la historia de la Iglesia, y el Señor parecía dormir. Pero siempre supe que en aquella barca estaba el Señor y siempre he sabido que la barca de la Iglesia no es mía, no es nuestra, sino que es suya. Y el Señor no deja que se hunda: es El quien conduce, ciertamente también a través de los hombres que ha elegido, porque así lo quiso. Esta ha sido una certeza que nada puede empañar. Y por eso hoy mi corazón está lleno de gratitud a Dios porque no ha dejado nunca que a su Iglesia entera y a mí, nos faltasen su consuelo, su luz, su amor.

Estamos en el Año de la fe, que he proclamado para fortalecer nuestra fe en Dios en un contexto que parece dejarlo cada vez más en segundo plano. Me gustaría invitar a todos a renovar la firme confianza en el Señor, a confiarnos como niños en los brazos de Dios, seguros de que esos brazos nos sostienen siempre y son lo que nos permiten caminar todos los días, también entre las fatigas. Me gustaría que cada uno se sintiera amado por ese Dios que ha dado a su Hijo por nosotros y nos ha mostrado su amor sin límites. Quisiera que cada uno de vosotros sintiera la alegría de ser cristiano. Hay una hermosa oración que se reza todas las mañanas y dice: "Te adoro, Dios mío, y te amo con todo mi corazón. Te doy gracias por haberme creado, hecho cristiano... " Sí, alegrémonos por el don de la fe; es el don más precioso, que ninguno puede quitarnos! Demos gracias al Señor por ello todos los días, con la oración y con una vida cristiana coherente. !Dios nos ama, pero espera que también nosotros lo amemos¡

Pero no es sólo a Dios, a quien quiero dar las gracias en este momento. Un Papa no está sólo en la guía de la barca de Pedro, aunque sea su principal responsabilidad, y yo no me he sentido nunca solo al llevar la alegría y el peso del ministerio petrino, el Señor me ha puesto al lado a tantas personas que, con generosidad y amor a Dios y a la Iglesia, me han ayudado y han estado cerca de mí. Ante todo. Vosotros, queridos hermanos cardenales: vuestra sabiduría y vuestros consejos, vuestra amistad han sido preciosos para mí. Mis colaboradores, empezando por mi Secretario de Estado, quien me ha acompañado fielmente en estos años; la Secretaría de Estado y toda la Curia Romana, así como a todos aquellos que, en diversos ámbitos, prestan su servicio a la Santa Sede: tantos rostros que no se muestran, que permanecen en la sombra, pero que en silencio, en su trabajo diario, con espíritu de fe y de humildad han sido para mí un apoyo seguro y confiable. Un recuerdo especial para la Iglesia de Roma !mi diócesis! No puedo olvidar a los hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, a las personas consagradas y a todo el Pueblo de Dios en las visitas pastorales, en los encuentros, en las audiencias, en los viajes, siempre he recibido mucha atención y un afecto profundo. Pero yo también os he querido, a todos y a cada uno de vosotros sin excepción, con la caridad pastoral, que es el corazón de cada pastor, especialmente del Obispo de Roma, del Sucesor del Apóstol Pedro. Todos los días he tenido a cada uno de vosotros en mis oraciones, con el corazón de un padre.
Querría que mi saludo y mi agradecimiento llegase a todos: el corazón de un Papa se extiende al mundo entero. Y me gustaría expresar mi gratitud al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, que hace presente la gran familia de las Naciones. Aquí también pienso en todos los que trabajan para una buena comunicación y les doy las gracias por su importante servicio.

+Ahora me gustaría dar las gracias de todo corazón a tanta gente de todo el mundo que en las últimas semanas me ha enviado pruebas conmovedoras de atención, amistad y oración. Sí, el Papa nunca está solo, ahora lo experimento de nuevo en un modo tan grande que toca el corazón. El Papa pertenece a todos y tantísimas personas se sienten muy cerca de él. Es cierto que recibo cartas de los grandes del mundo – de los Jefes de Estado, líderes religiosos, representantes del mundo de la cultura, etc.-. Pero también recibo muchas cartas de gente ordinaria que me escribe con sencillez, desde lo más profundo de su corazón y me hacen sentir su cariño, que nace de estar juntos con Cristo Jesús, en la Iglesia. Estas personas no me escriben como se escribe a un príncipe o a un gran personaje que uno no conoce. Me escriben como hermanos y hermanas, hijos e hijas, con un sentido del vínculo familiar muy cariñoso. Así, se puede sentir que es la Iglesia - no es una organización, no es una asociación con fines religiosos o humanitarios, sino un cuerpo vivo, una comunidad de hermanos y hermanas en el Cuerpo de Jesucristo, que nos une a todos. Experimentar la Iglesia de esta manera y casi poder tocar con las manos la fuerza de su verdad y de su amor es una fuente de alegría, en un tiempo en que muchos hablan de su decadencia. Y, sin embargo, vemos como la Iglesia hoy está viva.

En estos últimos meses, he sentido que mis fuerzas han disminuido, y he pedido a Dios con insistencia en la oración que me iluminase con su luz para que me hiciera tomar la decisión más justa no para mi bien, sino para el bien de la Iglesia. He dado este paso con plena conciencia de su gravedad y también de su novedad, pero con una profunda serenidad de ánimo. Amar a la Iglesia significa también tener el valor de tomar decisiones difíciles, sufridas, teniendo siempre delante el bien de la Iglesia y no el de uno mismo.

Permitid que vuelva una vez más al 19 de abril de 2005. La gravedad de la decisión reside precisamente en el hecho de que a partir de aquel momento yo estaba ocupado siempre y para siempre por el Señor. Siempre - quien asume el ministerio petrino ya no tiene ninguna privacidad-. Pertenece siempre y totalmente a todos, a toda la Iglesia. Su vida es, por así decirlo, totalmente carente de la dimensión privada. He podido experimentar, y lo experimento precisamente ahora, que uno recibe la propia vida cuando la da. Dije antes que mucha gente que ama al Señor ama también al Sucesor de San Pedro y le quieren; que el Papa tiene verdaderamente hermanos y hermanas, hijos e hijas en todo el mundo, y que él se siente seguro en el abrazo de su comunión, porque ya no se pertenece a sí mismo, pertenece a todos y todos le pertenecen. 

El "siempre" es también un "para siempre" - no existe un volver al privado. Mi decisión de renunciar al ejercicio del ministerio activo, no lo revoca. No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, reuniones, recepciones, conferencias, etc. No abandono la cruz, sigo de un nuevo modo junto al Señor Crucificado. No ostento la potestad del oficio para el gobierno de la Iglesia, sino que resto al servicio de la oración, por así decirlo, en el recinto de San Pedro. San Benito, cuyo nombre llevo como Papa, me servirá de gran ejemplo en esto. Él nos mostró el camino a una vida que, activa o pasiva, pertenece totalmente a la obra de Dios.

Doy las gracias a todos y cada uno, también por el respeto y la comprensión con la que habéis acogido esta decisión tan importante. Seguiré acompañando el camino de la Iglesia con la oración y la reflexión, con la dedicación al Señor y a su Esposa, que he tratado de vivir hasta ahora cada día y quisiera vivir siempre. Os pido que os acordéis de mí delante de Dios, y sobre todo que recéis por los Cardenales, llamados a un cometido tan importante, y por el nuevo Sucesor del Apóstol Pedro: el Señor le acompañe con la luz y el poder de su Espíritu.

Invoquemos la intercesión maternal de la Virgen María, Madre de Dios y de la Iglesia para que acompañe a cada uno de nosotros y toda la comunidad eclesial; a Ella nos encomendamos con profunda confianza.

¡Queridos amigos y amigas! Dios guía a su Iglesia, la sostiene siempre, y especialmente en tiempos difíciles. No perdamos nunca esta visión de fe, que es la única verdadera visión del camino de la Iglesia y del mundo. En nuestro corazón, en el corazón de cada uno de vosotros, haya siempre la gozosa certeza de que el Señor está a nuestro lado, no nos abandona, está cerca de nosotros y nos envuelve con su amor.

¡Gracias!”






domingo, 24 de febrero de 2013

BENEDICTO XVI EN SU ÚLTIMO ÁNGELUS: “Renunciar no es abandonar la Iglesia”



 A las doce del mediodía el Papa Benedicto XVI se asomó a la ventana del Palacio Apostólico y decenas de miles de feligreses que lo esperaban con carteles y vítores, se mantuvieron atentos a las que serían sus últimas palabras en el Ángelus, en condición de Sumo Pontífice de la Iglesia.

 

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

El Vaticano, 24 de febrero de 2013.- “Renunciar no significa abandonar la Iglesia. Si Dios me pide esto es para que yo pueda continuar sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el que he tratado de hacerlo hasta ahora, y de manera más adecuada a mi edad y a mis fuerzas”.

De esta manera el Papa Benedicto XVI pronunció su último Ángelus dominical ante una multitud que abarrotó la plaza de San Pedro, estimándose según cálculos oficiales una asistencia de más de doscientas mil fieles católicos que le recibieron con fuertes ovaciones y aplausos, especialmente cuando se refirió a su renuncia que hará efectiva el jueves 28 de febrero.

El Sumo Pontífice centró su mensaje en el pasaje de la Transfiguración contenida en el Evangelio de San Lucas.

“En la Cuaresma aprendemos a dar el tiempo justo para la oración personal y comunitaria, que da respiro a nuestra vida espiritual”, e insistió en que “la oración no es un aislarse del mundo y sus contradicciones, como habría querido hacer Pedro, sino que la oración nos reconduce al camino a la acción”, leyó.

Agregó  que la “existencia cristiana consiste en ascender continuamente el monte para reencontrarse con Dios y luego descender para llevar el amor y la fuerza de modo que sirva a nuestros hermanos y hermanas con el mismo amor de dios”, añadió el Pontífice.

Durante su enseñanza la multitud le interrumpió con aplausos al afirmar: “siento en modo particular estas palabras en este momento de mi vida. Gracias”.

El Papa se dirigió a los presentes en varios idiomas y cuando se dirigió “a los peregrinos de lengua española”, fue interrumpido por la ovación cerrada de los asistentes, y agradeció “tantos testimonios de cercanía y oración en estos días”.

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Texto completo del Santo Padre a la hora del Ángelus:

Queridos hermanos y hermanas:

“En el segundo domingo de Cuaresma la Liturgia nos presenta siempre el Evangelio de la Transfiguración del Señor. El evangelista Lucas resalta de modo particular el hecho de que Jesús se transfiguró mientras oraba: la suya es una experiencia profunda de relación con el Padre durante una especie de retiro espiritual que Jesús vive en un monte alto en compañía de Pedro, Santiago y Juan, los tres discípulos siempre presentes en los momentos de la manifestación divina del Maestro (Lc 5, 10; 8, 51; 9, 28).

El Señor, que poco antes había preanunciado su muerte y resurrección (9, 22), ofrece a los discípulos un anticipo de su gloria. Y también en la Transfiguración, como en el bautismo, resuena la voz del Padre celestial: “Éste es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo” (9, 35).
Además, la presencia de Moisés y Elías, que representan la Ley y los Profetas de la antigua Alianza, es sumamente significativa: toda la historia de la Alianza está orientada hacia Él, hacia Cristo, quien realiza un nuevo “éxodo” (9, 31), no hacia la tierra prometida como en tiempos de Moisés, sino hacia el Cielo.

La intervención de Pedro: “¡Maestro, qué bello es estar aquí!” (9, 33) representa el intento imposible de demorar tal experiencia mística. Comenta san Agustín: “[Pedro]… en el monte… tenía a Cristo como alimento del alma. ¿Por qué habría tenido que descender para regresar a las fatigas y a los dolores, mientras allá arriba estaba lleno de sentimientos de santo amor hacia Dios que le inspiraban, por tanto, una santa conducta?” (Discurso 78, 3).
Meditando este pasaje del Evangelio, podemos aprender una enseñanza muy importante. Ante todo, la primacía de la oración, sin la cual todo el empeño del apostolado y de la caridad se reduce a activismo.

En la Cuaresma aprendemos a dar el justo tiempo a la oración, personal y comunitaria, que da trascendencia a nuestra vida espiritual.

Además, la oración no es aislarse del mundo y de sus contradicciones, como en el Tabor habría querido hacer Pedro, sino que la oración reconduce al camino, a la acción. “La existencia cristiana – he escrito en el Mensaje para esta Cuaresma – consiste en un continuo subir al monte del encuentro con Dios para después volver a bajar, trayendo el amor y la fuerza que derivan de éste, a fin de servir a nuestros hermanos y hermanas con el mismo amor de Dios ” (n. 3).

Queridos hermanos y hermanas, esta Palabra de Dios la siento de modo particular dirigida a mí, en este momento de mi vida. El Señor me llama a “subir al monte”, a dedicarme aún más a la oración y a la meditación. Pero esto no significa abandonar a la Iglesia, es más, si Dios me pide esto es precisamente para que yo pueda seguir sirviéndola con la misma entrega y el mismo amor con que lo he hecho hasta ahora, pero de modo más apto a mi edad y a mis fuerzas. Invoquemos la intercesión de la Virgen María, que ella nos ayude a todos a seguir siempre al Señor Jesús, en la oración y en la caridad activa”.

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Nota Final: Benedicto XVI volverá a dirigirse a la feligresía católica el próximo miércoles 27 de febrero, en la última audiencia pública que se espera tenga una asistencia masiva, razón por la que se ha decidido trasladarla de la Sala Pablo VI a la Plaza de San Pedro.



Así será el cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI



Hacia el Cónclave Marzo 2013 

He aquí, en diez pasos, cómo discurrirá el cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI: momentos, celebraciones, ceremonias, ritos, palabras, “fumattas”, nombres propios…
1.- La misa pro eligendo pontífice
A tenor de la legislación y ceremonial vigentes, desarrollados en el marco de la constitución apostólica deJuan Pablo II Universi Dominici gregis, firmada el 22 de febrero de 1996, el primer acto de la elección pontificia es la misa del Espíritu Santo o pro eligendo romano pontífice. Tiene lugar por la mañana del primer día del cónclave en la basílica vaticana.
Esta eucaristía es presidida por el decano del colegio cardenalicio, en este caso, el cardenal italiano Angelo Sodano (1927), secretario de Estado de la Santa Sede de 1990 2006. Pueden concelebrar en la misa todos los cardenales, independientemente de su edad. En la actualidad hay, en total, 208 cardenales.  El cardenal Sodano  también preside las congregaciones generales de cardenales, previas al cónclave, a las que también asistir los purpurados octogenarios
sede vacante 300x289 Hacia el Cónclave Marzo 2013 (16): Así será el cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI

2.- Procesión de entrada a la capilla sixtina y juramento de los cardenales electores
 En la tarde del mismo día, el primero del cónclave, llega el siguiente paso: la solemne ceremonia de entrada en el cónclave y el juramento de los  116 cardenales electores, los menores de 80 años, según decidióPablo VI y según ratificaron sus sucesores. La procesión arranca de la capilla paolina para llegar a la capilla Sixtina, desde el siglo XVI sede propia del cónclave. La procesión es acompañada del canto de las letanías de los santos y posteriormente, ya en la capilla Sixtina, el Veni, Creator  Excluidos los ceremonieros y el secretario del colegio cardenalicio –el arzobispo italiano Lorenzo Baldisseri, secretario, a su vez, de la Congregación para los Obispos- no participan en este rito más que los cardenales electores.
De dos en dos, los cardenales caminan por riguroso orden de precedencia, a tenor de los tres órdenes del colegio cardenalicio –obispos, presbíteros y diáconos-. Lo anterior significa que, en este caso, abren la procesión los cardenales Giovanni Battista Re y Tarcisio Bertone, ambos italianos y los dos únicos de los seis cardenales del orden de los obispos menores de 80 años. Y esto y lo anterior significan también que las sesiones del cónclave estarán presididas por el cardenal Re (1934), exprefecto de la Congregación de Obispos.  Tanto el cardenal decano, el ya citado Sodano, como el vicedecano, el francés Roger Etchagaray (1922), superan, pues, los 80 años. Igualmente superan esta edad los otros dos cardenales del orden de los obispos: el nigeriano Arinze (1932) y el portugués Saraiva (1932).
3.- Comienzan los escrutinios y las “fumattas”
 Concluida la procesión, con todos los cardenales electores ya en el aula, y tras unas oraciones comienza propiamente el cónclave, en cuyas sesiones electorales solo y exclusivamente participan los cardenales electores, si bien en los escrutinios entran en el aula el secretario del colegio cardenalicio y el maestro de ceremonias pontificios. Este último es el sacerdote italiano Guido María Marini, quien cierra la puerta de la capilla sixtina, que queda custodiada por dos guardias suizos, y pronuncia la célebre frase del Extra onmes(“Todos fuera”).
En la primera sesión de votaciones, en la tarde del día primero del cónclave tras los actos ya reseñados, solo hay una votación y correspondiente comunicado a través de la “fumatta”; en el resto de las sesiones hay dos votaciones.  Cada sesión electoral de mañana y de tarde es seguida de la “fumatta”. Esto es, en el día primero, por la tarde, tras la primera votación; y a partir de ahí, salvo elección, cada dos votaciones, en torno,  pues, a las 12 horas o a las 19 horas.
Eso sí, si la mayoría requerida de dos tercios, se produjera en la segunda, cuarta, sexta u octava votación, se adelantaría la “fumatta”, de color, pues, blanco, con la inequívoca señal de la elección pontificia.
Después de tres días de votaciones sin resultado, el cuarto día los cardenales tendrían una jornada de retiro y de reflexión, y así hasta el escrutinio treinta y tres –que según disposición de Benedicto XVI, de 11 de junio de 2007- las votaciones tendrían como únicos candidatos a los dos cardenales más votados y se alcanzaría la elección con la mayoría absoluta de los votos.
4.- En aislamiento total, eso es cónclave
 Durante todos los días del cónclave, tanto en la capilla sixtina como en la residencia de Santa Marta –donde se alojan- los cardenales electores tienen terminantemente prohibido y bajo graves penas canónicos, cualquier tipo de comunicación con el exterior, incluidas, por supuesto, las nuevas tecnologías. Para ello se dispone de las pertinentes cautelas e inhibidores de frecuencia.

chimenea 300x214 Hacia el Cónclave Marzo 2013 (16): Así será el cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI
5.- El color de las “fumattas”
 El humo que de la chimenea de la capilla sixtina comunica los resultados –la “fumatta bianca o la fumatta nera”- sale de la destrucción de las papeletas, que son quemadas, en las que los cardenales electores han escrito sus votos, amén de paja y quizás de un producto químico para darle el color correspondiente.
Si la paja y las papeletas se queman sin humedecer, el color que saldrá al exterior será blanco, la señal inequívoca, inefable y gozosa del “Habemus Papam!”. Si se queman humedecidas, el color será negro: los cardenales han seguir votando…
6.- Elección con al menos 78 votos
Una vez que un candidato alcance la mayoría exigida –los dos tercios (78 votos en esta ocasión) hasta la no probable votación 33-, si el elegido es cardenal –lo más previsible y casi seguro y lo que viene ocurriendo desde hace siglos- es preguntado por el cardenal que preside el cónclave, ahora, como queda dicho, el italiano Re,  acompañado del primero de los cardenales presbíteros –en este caso, el belga Danneels- y el primero de los cardenales diáconos –el francés Taurán-, si acepta la elección y el nombre que desea imponerse como Obispo de Roma y Pastor Supremo de la Iglesia  Universal.
Estas son las palabras en latín de la pregunta sobre la aceptación de la elección: Acceptásne electiónem de te caónice facta in Summum Pontifficem? Y apenas recibida la aceptación, el cardenal presidente del cónclave pregunta Qui nónime vis vocare? Y el elegido, anteponiendo la fórmula Vocabor, dice también en latín el nombre elegido con su correspondiente numeración histórica.
sede vacante 2 167x300 Hacia el Cónclave Marzo 2013 (16): Así será el cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI
7.- Ritos tras la aceptación
 Para este acto de aceptación del elegido, y como notarios del mismo, han sido llamados al aula electoral (la capilla sixtina), el secretario del colegio cardenalicio y el maestro de ceremonias, junto a dos de sus colaboradores.
Mientras tanto, se ultima la “fumatta bianca”, el ya electo Papa y a todos los efectos Papa va a la sacristía –llamada de las lágrimas…- para vestirse una de las tres sotanas blancas preparadas al efecto, junto al resto de vestiduras que son propias del Sucesor de San Pedro –esclavina y estola rojas con las figuras, en esta, de los santos apóstoles Pedro y Pablo-.
El nuevo papa regresa a la capilla sixtina, donde  el cardenal presidente del cónclave le saluda con unas palabras ya prescritas, sigue una breve liturgia de la Palabra, los cardenales rinden personalmente un gesto de obsequio,  saludo, felicitación y obediencia al nuevo Sumo Pontífice y se canta el Te Deum.
 8.- La “fumatta bianca”: Habemus Papam!
 Mientras tanto, la Plaza de San Pedro se habrá llenado ya de cientos de miles de personas, alertadas por la “fumatta bianca”, los medios de comunicación y el repiquetear solemne y festivo de las campanas.
El cardenal prodiácono, el francés ya citado Jean-Louis Tauran, acompañado de ceremonieros, saldrá al balcón o logia central de la basílica vaticana para anunciar a la urbe (Roma) y al orbe (el mundo entero) el nombre del nuevo Papa.
Lo hará también mediante una bien consagrada y conocida fórmula latina:  Anunúntio vobis gaudim magnum; habemus Papam: emnimentisismus ac reverendisimus dóminun, dóminum… (citará en latín el nombre propio), sanctae romanae ecclesiae cardinalem (dirá el apellido), qui sibi nomen imposuit…. (dirá el nombre que ha elegido para ser Papa).
9.- El nuevo Papa sale al balcón
 Todo este hermosísimo y multisecular ritual se completa, en torno a una hora después de la elección pontificia, con la salida del nuevo Papa al balcón o logia central de la basílica, desde la cual saluda y bendice. Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI aprovecharon la ocasión para dirigir unas palabras, las primeras, pues, de sus pontificados.
El cónclave propiamente ha terminado ya. El nuevo Papa y los cardenales vuelven a la capilla sixtina y se procede a la clausura del cónclave, normalmente tras una eucaristía en la capilla sixtina, presidida por el nuevo Pontífice.
10.- Misa de inicio de pontificado
Días después, según decida el Santo Padre, es la misa solemne del comienzo del ministerio apostólico petrino del nuevo Papa –la antigua misa de coronación, sustituida desde el 3 de septiembre de 1978 por el Papa Juan Pablo I-, si bien ya a todos los efectos el elegido Papa es Papa a todos los efectos.
El nuevo Papa habrá asimismo, en el momento oportuno, de tener otra celebración de comienzo de ministerio en la basílica papal de El Salvador o San Juan de Letrán, catedral de Roma e iglesia cabeza y madre de todas las iglesias. También realiza una primera e inmediata visita a la basílica papal de San Pablo Extramuros.
Jesús de las Heras Muelas
Tomado de: Revista Ecclesia

sábado, 23 de febrero de 2013

El Vaticano denuncia presiones de medios para influir en el Cónclave



 Ante cercanía del Cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI, son muchas las intrigas que enemigos de la Iglesia Católica han urdido para influir en la decisión de los Cardenales.  Algunos medios de comunicación intentan centrar la atención en casos como ‘vatileaks’, el lobby homosexual, las finanzas del Vaticano, aborto, la pederastia y otros temas no muy divinos, como una manera de influir entre los Purpurados.

Ramón Antonio Pérez
@GuardianCatolic

El Vaticano 23 de febrero de 2013.- La Secretaría de Estado de la Santa Sede ha publicado un comunicado en el que rechaza los “intentos de condicionar a los cardenales, con vistas al cónclave con la difusión de noticias a menudo no verificadas o verificables y por lo tanto, falsas, con gran daño a personas e instituciones”.

La noticia se ha conocido mediante un envío de la agencia VIS, (Servicio de Información del Vaticano), pero que Radio Vaticana y el propio portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, han denunciado porque conllevan el intento de algunos medios de comunicación de presionar la decisión de los Cardenales durante el Cónclave que se instalará, una vez que se materialice la renuncia de Benedicto XVI el 28-F.

El Papa concluye ejercicios Espirituales


Todo esto ocurría al tiempo que el Santo Padre concluía la mañana de este sábado los ejercicios espirituales de la Curia predicados por el Cardenal Gianfranco Ravasi, alertando a los Purpurados sobre “el mal de este mundo, el sufrimiento y la corrupción”, y prometía su “proximidad espiritual” después de que este jueves se haga oficial su renuncia al pontificado.

El Papa ha dicho que “aunque se termine hoy la comunión exterior visible”, queda “la proximidad espiritual, una profunda comunión en la oración”. Y recordó que “el Maligno intenta siempre ensuciar la creación de Dios” a través “del mal de este mundo, el sufrimiento y la corrupción”.

De igual manera, el Papa agradeció a la Curia “por estos ocho años en los que habéis llevado conmigo, con gran competencia, afecto, amor, fe, el peso del ministerio petrino. Permanece en mí esta gratitud -dijo- y aunque ahora termina la exterior y visible comunión”, permanece “la cercanía espiritual, permanece una profunda comunión en la oración. Con esta certeza seguiremos adelante, seguros de la victoria de Dios, seguros de la verdad de la belleza y del amor”.

Durante la última meditación de Benedicto XVI para el Purpurado, aprovechó de expresar su agradecimiento a la Curia: “Gracias a ustedes por esta comunidad orante y a la escucha, que me ha acompañado en esta semana. Gracias, sobre todo, a usted, eminencia por estas ‘caminatas' tan hermosas por el universo de la fe, en el universo de los Salmos. Quedamos fascinados por la riqueza, la profundidad, la belleza de este universo de la fe y estamos agradecidos porque la Palabra de Dios nos ha hablado en una forma nueva, con una fuerza nueva”.

Se conoció que entre los temas de las meditaciones del Cardenal Ravasi se abordaron el arte, la historia, el creer y el arte de rezar.

“Me acordé del hecho de que los teólogos medievales tradujeron la palabra ‘Logos' no solo con ‘Verbum', sino también con ‘Ars': ‘Verbum' y ‘Ars' son intercambiables. Solo con estas dos palabras juntas, según los teólogos medievales, aparece todo el significado de la palabra ‘Logos'. El ‘Logos' no es solo una razón matemática; el ‘Logos' tiene un corazón; el ‘Logos' también es amor. La verdad es hermosa y la verdad y la belleza van de la mano: la belleza es sigilo de la verdad”, dijo el Papa.

Padre Lombardi denuncia presiones


Cabe informar que el Padre Lombardi, arremetió contra informaciones que hablan de intrigas en las altas esferas de la Santa Sede y la existencia de un supuesto ‘lobby gay’ en la Curia, informaciones que ha tildado de “chisme, difamación o calumnia” en una entrevista concedida a Radio Vaticana.

“Hay quien intenta aprovechar el movimiento de sorpresa y desorientación para sembrar la confusión y desprestigiar a la Iglesia”, declaró en el editorial de la emisora.

“Quienes sólo piensan en dinero, sexo y poder, y están acostumbrados a ver las diversas realidades con esos criterios, no son capaces de ver otra cosa, ni siquiera en la Iglesia, porque su mirada no sabe dirigirse hacia arriba o descender con profundidad en las motivaciones espirituales de la existencia”, comentó con fuerza.

Radio Vaticana estima que “la libertad de la Colegio Cardenalicio, cuya misión es la de proporcionar un nuevo papa a la Iglesia Católica, siempre ha sido defendida por la Iglesia, para asegurar una elección basada únicamente en decisiones en pro de la Iglesia”, dice en su página web.

COMUNICADO DE LA SECRETARÍA DE ESTADO

La libertad del Colegio de Cardenales, que tiene la tarea, según establece el derecho, de elegir al Romano Pontífice, siempre ha sido fuertemente defendida por la Santa Sede, como garantía de una decisión que estuviera basada en evaluaciones motivadas únicamente por el bien de la Iglesia.

A través de los siglos, los Cardenales han debido hacer frente a múltiples formas de presión ejercidas sobre los electores individuales y sobre el mismo Colegio y cuyo fin era condicionar sus decisiones, doblegándolas a lógicas de tipo político o mundano.

Si en el pasado eran las denominadas potencias, es decir, los Estados los que intentaban hacer valer sus condicionamientos en la elección del Papa, ahora se intenta poner en juego el peso de la opinión pública, a menudo sobre la base de evaluaciones que no reflejan el aspecto típicamente espiritual del momento que la Iglesia está experimentando.

Es deplorable que, a medida que se acerca el inicio del cónclave y los cardenales electores estarán obligados, en conciencia y ante Dios, a expresar con plena libertad su elección, se multiplique la difusión de noticias, a menudo no verificadas o no verificables, o incluso falsas, incluso con graves perjuicios para las personas y las instituciones.

Nunca como en estos momentos, los católicos se centran en lo esencial: rezan por el Papa Benedicto XVI, rezan para que el Espíritu Santo ilumine al Colegio de Cardenales, rezan por el futuro pontífice, confiados en que la suerte de la barca de Pedro está en las manos de Dios”, finaliza el comunicado.   

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NOTA FINAL: De esta manera la Iglesia católica enfrenta las especulaciones publicadas por dos importantes medios de comunicación de Italia, el diario La Repubblica y la revista Panorama, en las que aseguran que el Papa decidió abandonar el cargo tras recibir un informe ultrasecreto de 300 páginas, realizado por tres ancianos e intachables cardenales, contentivos de motivaciones que impulsaron su renuncia.

jueves, 21 de febrero de 2013

Cardenales no podrán usar medios de comunicación durante Cónclave



Durante el desarrollo del cónclave les estará prohibida y bloqueada la comunicación con otras personas distintas a los propios cardenales. Vaticanistas informan que se retirarán y bloquearán en la residencia Santa Marta los ordenadores, teléfonos móviles, tablets, televisiones, radios y cualquier otro medio de comunicación.



Establece la normativa vaticana que durante el Cónclave el aislamiento de los cardenales electores debe ser total, y que los purpurados deben abstenerse de mantener correspondencia epistolar, telefónica o por otros medios con personas ajenas al mismo, con el fin de que no se filtre ni una sola línea del proceso de elección. 

Y por primera vez en la historia, desde la Santa Sede se alude expresamente a la prohibición de utilizar redes sociales. Por eso, durante los días del Cónclave desaparecerán de la residencia Santa Marta los ordenadores, teléfonos móviles, tablets, televisiones, radios y cualquier otro medio que pueda violar lo estipulado para la elección del nuevo Pontífice. 


El Cónclave quedará cerrado, una vez más, y como mandan los cánones, “cum clave”, con llave. Una decisión que no parece preocupar mucho a los 117 cardenales que se reunirán para elegir un nuevo Papa, dado que solo nueve de ellos tienen una cuenta en la célebre red social de los 140 caracteres. Eso sí, la utilizan con cierta constancia, hasta el punto de que, entre todos, alcanzan los 80.000 seguidores. 



Los italianos, los más activos


Los nombres de los nueve cardenales más activos han sido revelados por la revista online de los jesuitas Popoli, y entre ellos encontramos a dos italianos, El primero de ellos es Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura, abiertamente reconocido como uno de los posibles “papables”, tiene en su@CardRavasi más de 36.000 followers y 819 tuits enviados desde junio de 2011. En el último, cita a Paul Claudel: "Dios no ha venido a explicar el sufrimiento, sino a llenarlo de su presencia". 



El cardenal Angelo Scola, arzobispo de Milán, que suena en todas las quinielas como posible sucesor de Benedicto XVI, es un todoterreno de la red. Desde su cuenta  de twitter@angeloscola abierta en 2009 ha lanzado 1189 tuits y cuenta con más de 17.000 seguidores. Su perfil es uno de los más elaborados gráficamente, con una bonita imagen del Duomo de Milán. 


Pero Scola mantiene, además, conectada su cuenta con su elaboradísimo blog, desde el que se accede a su propio canal de Youtube e incluso a su álbum de fotos en Flickr. Desde todos ellos lanza reflexiones sobre fe y razón, la educación, el tiempo de Cuaresma...  



Un español entre los nueve


Solo hay un español entre los cardenales más tuiteros, y es el arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistachque abrió su cuenta @sistachcardenal en marzo de 2012 y cuenta con 2.600 seguidores. Sistach, que tuitea por duplicado todos sus mensajes, en catalán y en castellano, ha realizado hasta ahora 615 tuits, menos de dos al día. 

La crisis económica y la cuaresma son los temas escogidos para sus últimas reflexiones, pero también lanza un guiño a la tecnología: "Las redes sociales digitales crean una nueva "agora", un modo en el que las personas se comunican entre sí. Son como una plaza pública", escribe. 




Los norteamericanos arrasan


Paradójicamente, el menos activo pero más popular es el arzobispo de Nueva York, cardenal Timothy Dolan, que también suena entre los papables. Dolan es una auténtica estrella de la red social, con más de 82.000 "followers" (@CardinalDolan), aunque él es seguidor de una única cuenta: la de@Pontifex, abierta por Benedicto XVI. 

Desde el 30 de abril de 2012, Dolan ha lanzado solo 210 tweets, pero sus mensajes han sido rápidamente retuiteados por su ejército de followers, como el anuncio de la renuncia del Papa, publicado el pasado 11 de febrero, que fue retuiteado 273 veces. Dolan mantiene también su cuenta enlazada a su blog y uno de sus últimos posts hace referencia a uno de los temas que más preocupa a la sociedad norteamericana: el control de armas

Desde la costa Oeste llega otro cardenal bloguero, el arzobispo emérito de los Ángeles, Roger Mahony (@CardinalMahony) que es un usuario relativamente reciente: comenzó a tuitear el pasado mes de enero y cuenta con más de 600 seguidores, aunque muchos de ellos no le son precisamente "fieles". 

Mahony, que está suspendido de todos sus cargos administrativos y eclesiásticos por encubrir casos de pederastia y cuya participación en el Cónclave está desatando una fuerte polémica, recibe mensajes como "no eres digno de asistir al Cónclave" y lanza otros como "¡Qué gran momento de gracia para la Iglesia. El Espríritu Santo se encargará, no los medios de comunicación" o “Tengo programado ir a Roma y votar por el próximo Papa. Tuitearé a diario". Algo bastante improbable, al parecer, según las últimas normas. 




Cierra el equipo de los americanos el cardenal y capuchino Sean O’Malley(@CardinalSean), arzobispo 

de Boston, que saltó a los papeles por haber sido uno de los protagonistas de la lucha contra la pedofilia en su diócesis. Muy activo, sigue a 694 usuarios, cuenta con casi 10.000 seguidores y ha lanzado 347 tuits desde mayo de 2009, enlazados también con su blog, donde en su último post reflexiona sobre la renuncia de Benedicto XVI. 


Tuits desde Sudamérica

Siempre en el continente americano, pero bajando hacia el Sur, encontramos el perfil delcardenal brasileño Odilón Scherer, arzobispo de Sao Paulo. Desde julio de 2011, ha lanzado desde su cuenta @DomOdiloScherer 1547 mensajes a susmás de 23.000 seguidores.

Es interesante seguir su estilo a la hora de redactar, un estilo informal, llego de interrogaciones y admiraciones, como demuestra el tuit que comenta la renuncia del Papa el pasado 14 de febrero: “Impresionado por las interpretaciones que he leído acerca de la renuncia del Papa Benedicto 16!” (sic), así, con el 16 en cifras.

Scherer reflexiona también sobre la próxima JMJ de Rio de Janeiro y cuelga una foto del Cristo del Corcovado: "El Cristo de las nubes... Esperando por los jóvenes de la JMJ!", escribe. 


El arzobispo de BogotáRubén Salazar Gómez (@cardenalruben) solo sigue la cuenta del Papa. Llegó a twitter el último, el 7 de diciembre de 2012, y desde entonces ha enviado 66 tuits a sus más de 3.000 seguidores, casi uno al día, sobre cuestiones tan preocupantes como la violencia, la corrupción, la desigualdad o la injusticia social. Salazar cuenta con uno de los perfiles más cuidados a nivel gráfico: su fondo amarillo con su escudo episcopal solo ha sido superado en elaboración por el de Scola. 

África, al día


Los nueve se cierran con los cardenales del continente africano, donde encontramos alcardenal Wilfrid Napier, arzobispo de Durban, en Sudáfrica, que cuenta 
con 3.200 seguidores. Desde su cuenta @CardinalNapier, lanzada en julio de 2011, ha enviado 711 tuits, casi 1,5 al día. El cardenal Napier enlaza su cuenta con la web de Zulú Missions, un proyecto online de apoyo a las misiones en Sudáfrica. 


En uno de sus últimos tuits, el cardenal demuestra que está bien al día en cuanto a las normas del Cónclave: "Toda la comunicación cesa una vez que comienza el Cónclave. Es como un refugio estupendo, con mucha oración, reflexión y discusión. Así que estaremos unidos en la oración, pero no en tuits", escribe. 




Twitter, bloqueado durante el Cónclave


Y es que, a pesar de la tentación, será difícil tuitear. La casa de apuestas británica Paddy Power asegura que Twitter será literalmente asaltado durante el cónclave, y la posibilidad de que se bloquee durante cinco minutos o más es de 1,83. Por tanto, lo mejor será buscar alternativas. 

Los cardenales podrán salir de la residencia Santa Marta para meditar, pasear y otros menesteres, ya que todo el recinto vaticano se considerará "área del cónclave" y ya no estarán "encerrados", en las monumentales habitaciones cercanas a la Capilla Sixtina, como era lo habitual. No habrá móviles, pero al menos no se sellarán ventanas. Y el espíritu volará, libre, para tuitear el primero el próximo Papa.  


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