martes, 17 de octubre de 2017

Reportaje sobre “Ollas Comunitarias” de El Tocuyo gana Premio Monseñor Pellín



El Cardenal Urosa fue seleccionado como Personaje Especial del Año. La entrega del Premio será este 18 de octubre en el Aula Magna de la UCAB, a partir de las 7 de la noche

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Caracas, 17 de octubre 2017

El reportaje “Venezuela: ¿Un sacerdote ‘multiplica los panes’ en plena crisis?”, publicado en Aleteia por Ramón Antonio Pérez, director de El Guardián Católico, es uno de los trabajos ganadores de la XV edición del Premio Monseñor Pellín que la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), anunció el pasado 11 de octubre.

La reseña fue seleccionada en el Área Pastoral y considerada en criterio del jurado calificador como “Trabajo Periodístico Pastoral del Año”. Se refiere a las “Ollas Comunitarias” que diariamente realiza la Iglesia “San Francisco de Asís” de El Tocuyo (Lara), y que a principios de este mes cumplió un año de manera ininterrumpida.

El Premio Monseñor Pellín será entregado este 18 de octubre en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello, luego de un receso de 12 años, según informaron monseñor Víctor Hugo Basabe, secretario general de la CEV y el padre Pedro Pablo Aguilar, director del departamento de medios de este organismo eclesial.

El tema de la XV edición del Premio Monseñor Pellín, es “Comunicar Esperanza y Confianza en nuestros tiempos”. Así mismo, los 26 ganadores fueron escogidos de entre más de 150 postulaciones de diversas partes del país en las áreas de televisión, radio, prensa, cine, música, institución, audiovisual y pastoral, según los organizadores.

De igual manera, estacaron que este año hay una mención especial dedicada a la persona del Papa Francisco para premiar a quienes han contribuido a mostrar la figura del Santo Padre de una manera positiva.

Agradecimiento a la gente de El Tocuyo…

Ramón Antonio Pérez anunció en Facebook su complacencia por este premio. “¡Quiero compartir una Buena Noticia! Estoy muy agradecido a la Conferencia Episcopal Venezolana, por otorgarme el Premio Monseñor Pellín, como Trabajo Periodístico Pastoral del Año. Agradecido al padre Jesús Martínez, a Sofía Bejarano Brito, al profesor Benigno Antonio y Elizabeth Rodríguez González, entre otros tocuyanos, que me apoyaron durante la visita a la Iglesia San Francisco de El Tocuyo...”. 

De igual manera, mostró su Enhorabuena al resto de ganadores de este prestigioso Premio que la Iglesia entrega a los periodistas y medios de comunicación de Venezuela. A continuación se publica de manera íntegra el Trabajo Periodístico Pastoral del Año”.

Venezuela: ¿Un sacerdote “multiplica los panes” en plena crisis?


El Padre Jesús Martínez duirante una de las Ollas Comunitarias en El Tocuyo.  Parroquia San Francisco de Asís.

 

Ramón Antonio Pérez/Aleteia Venezuela | Jun 27, 2017

Que interesante fue para los primeros apóstoles conocer la “multiplicación de los panes y los peces” con la que, según cuenta el relato evangélico, Jesús le dio de comer a miles de seres hambrientos. En este caso no son panes y peces, sino las tazas de sopa que desde noviembre de 2016, entrega a diario la parroquia San Francisco de Asís en El Tocuyo, Estado Lara, Venezuela, a no menos de 800 comensales. Un verdadero milagro de Dios.
Hermes Flores, de 70 años, es uno de los invitados que diariamente recibe su almuerzo proveniente de la olla comunitaria que el padre Jesús Martínez promueve junto a un grupo de servidores y benefactores de esta región larense. “Ellos salieron a las calles para invitarnos a comer. Yo no lo podía creer”, dijo el señor Hermes con alegría. 


El Señor Hermes Flores cuando hablaba para este reportaje. Foto: GuardianCatolic

Desde entonces vengo a recibir mi almuerzo todos los días, además, me llevo otra ración para la cena. Esas son las únicas comidas con que me alimento durante el día”, expresó. También se muestra con una gran motivación al reconocer el buen trato y cariño con que lo tratan los servidores y demás comensales. “Me siento como si fueran parte de mi familia”.
Ramón Alberto Barrios, de 57 años, también es un asiduo invitado de esta iglesia larense. Barrios dijo ser un ex boxeador profesional nativo de Caracas pero vivió por mucho tiempo en El Tocuyo. Luego de una ausencia de seis años regresó hace dos meses, sin nada.
Como no tengo familiares aquí me vi obligado a vivir en la calle”, comentó quien además quedó ciego al recibir un perdigón que le destruyó un ojo durante una protesta. “No consigo empleo formal y la ayuda del Estado como atleta ya no la recibo. En realidad estaba pasando hambre, pero me invitaron a la parroquia, y desde entonces recibo mi comida diariamente. Son las únicas con que me alimento en el día”, reveló.
El Señor Ramón Alberto Barrios dando su testimonio. Foto: @GuardianCatolic
Testimonios como estos se multiplican entre los centenares de comensales (hombres, mujeres y niños) que desde muy temprano acuden a la iglesia San Francisco de Asís para hacer la cola y recibir como sus compañeros, tal vez, el único alimento del día.

La caridad no tiene puertas

El padre Jesús Martínez agradeció la visita de Aleteia y la mención que de él se hizo en un trabajo a comienzos de año. “Eso nos ha ayudado muchísimo”, dijo, disponiendo las facilidades para el reportaje que esta vez sobre el servicio se realiza in situ.
El proyecto se fundamenta en la ley del amor de Cristo, siendo, por tanto, el hecho de tener hambre, el único criterio para para que la gente acuda y coma. “No podemos cerrarles las puertas a ninguna persona con hambre porque la caridad no tiene puertas”, dijo.



Padre Jesús Martínez, párrco de San Francisco de Asís. El Tocuyo. Foto: GuardianCatolic

Narró que la olla comunitaria dio sus primeros pasos cuando tenía tres meses en esta parroquia adscrita a la Arquidiócesis de Barquisimeto. “Estaba a punto de culminar el Año de la Misericordia convocado por el papa Francisco”, expresó. “Escuchaba una catequesis que el Santo Padre impartía desde El Vaticano sobre las obras de misericordia. Un día me reuní con los grupos de apostolado y otros servidores y acordamos poner en práctica algunas de estas obras, por ejemplo, dar de comer al hambriento”.
Constató que el primer día salieron a la calle a buscar a la gente para que comieran. “Las personas no creían que les estuviéramos dando comida preparada. ¡Vengan, tenemos allí una comida preparada para ustedes!”, relata con entusiasmo el sacerdote que a la fecha cuenta 14 años de su ordenación. 
Este servicio se puede considerar un fruto de ese Año de la Misericordia”, dijo, aferrado a una foto del Santo Padre Francisco.
Contó que en esa ocasión también visitaron varios enfermos así como a los privados de libertad en las sedes locales de la Policía del estado Lara, policía científica, CICPC, y personas bajo arresto domiciliario. “Esa primera experiencia nos dejó el compromiso de entregar comida en estos centros penitenciarios dos veces a la semana –lunes y viernes- además, llevamos una palabra de aliento a quienes allí se encuentran”.
La olla comunitaria se hacía una vez a la semana pero poco a poco se fueron conformando los equipos de servidores y benefactores para hacerla diaria. Se amplió la cocina y el comedor; además, se hicieron más hornillas para cocinar simultáneamente en 9 ollas. Los días domingo, el servicio es realizado por familias de la comunidad que se ofrecen y turnan para participar en el proyecto, incluso, donando todos los insumos de esa ocasión.
Desde noviembre 2016 nos propusimos hacer las comidas todos los días porque la gente necesita comer a diario, y hasta la fecha así se ha cumplido”, relató el sacerdote. “Lo hacemos desde el domingo hasta el viernes. Los sábados la comida es asumida por una organización civil independiente que ha querido cumplir con este servicio en el Asilo San Antonio, lugar al que acuden muchos de nuestros vecinos”. La parroquia Espíritu Santo también realiza este proyecto aunque una vez cada quince días debido a las carencias.

Todos podemos ayudar

Expone que alimentar diariamente a tanta gente no es tarea fácil, de allí que la logística debe contar con el apoyo de personas y grupos únicamente interesados en ayudar a los más necesitados. 
Hoy esos hermanos necesitan alimentos. Tal vez nosotros necesitamos de otras cosas, pero todos somos iguales ante Dios. Por eso nos guiamos por la Palabra de Dios que dice en Hechos: “Hay mayor alegría en dar que en recibir”, comentó.



Rezando y picando verduras. En la Olla Comunitaria todos cumplen con tareas de servicio como hermanos. 
Foto: GuardianCatolic

Martínez considera que quien los apoya también ejerce la caridad. En ese sentido destacó que vale tanto una pequeña colaboración: un tomate, una cebolla, un kilo de carne o un pollo; como una donación más grande: 20 ó 30 kilos de carne o pollo o una res entera. 
Agradece el apoyo de la Asociación Civil Hijos de Morán, una organización local que coopera con este proyecto de la iglesia local y otros proyectos vinculados a la salud.
El padre Jesús Martínez quiere desarrollar otras iniciativas en su parroquia y sabe de la existencia de quienes ayudan los buenos proyectos. Por eso, se animó nuevamente a dejar sus números para quienes deseen colaborar no solo con las ollas comunitarias sino con otros proyectos en favor de sus parroquianos más necesitados.
Pueden ayudar a través del Banco Provincial, a nombre de Parroquia San Francisco. Número de Cuenta Corriente: 0108 2439 7101 0010 5253; RIF: J-40302621-1; y el correo: pjesusmartinez@gmail.com. Los números: +58 253 6633547 +58 426 2515883.
Expresó que esta experiencia vino a fortalecer el compromiso como cristianos tanto de él como sacerdote y también de su entorno parroquial, en el que todos se sienten útiles desde el lugar en que están: el que recibe los alimentos, los benefactores y los servidores.

Todo lo que se haga en favor de nuestros hermanos más necesitados realmente es poco. Nosotros somos miembros de Iglesia, y como Iglesia estamos llamados a ser portadores del amor de Dios, sea en la circunstancia que sea”, apuntó finalmente.




lunes, 9 de octubre de 2017

Jornada de “Fe, Esperanza y Caridad” en la Iglesia Jesús Obrero de Guarenas



El operativo en la Parroquia “Jesús Obrero” incluyó almuerzo para más de cien niños y verificación médica para todas las edades

Ramón Antonio Pérez // @GuardianCatolic
Guarenas, 9 de octubre de 2017
Más Fotos en: Facebook

Una jornada médico asistencial, social y religiosa, fundamentada en las tres virtudes -fe, esperanza y caridad- enseñadas por la iglesia católica a lo largo de su historia, fue lo que se vivió este domingo 8 de octubre en la parroquia “Jesús Obrero” en la urbanización Los Naranjos de Guarenas, cuya concurrencia fue masiva por parte de los vecinos.


El padre Juan José De Abreu explicó que aunque esta parroquia de casi 47 años de fundada tiene tradición en la realización de jornadas comunitarias, “ésta es la primera que se organiza desde que asumí la parroquia Jesús Obrero hace 8 meses, cuando llegué como misionero, ya que pertenezco a la Diócesis de Trujillo”.

A esta jornada la hemos denominado fe, esperanza y caridad”, sostuvo De Abreu al culminar la eucaristía dominical en un templo que no se dio abasto para recibir a tantas personas, especialmente a  niños y jóvenes de la comunidad. 

Queremos motivar a los habitantes de Los Naranjos para que muestren un gesto de hermandad y solidaridad para sus hermanos más necesitados, es decir, los más pobres entre los pobres”, dijo.

Según el concepto de “enseñar a pescar”, la jornada incluyó una charla formativa a quienes tuvieron la necesidad de recibir asistencia médica, con apoyo de profesionales de Farmatodo, Hospital General Guarenas Guatire y Medicentro Los Naranjos.

Estos profesionales, gustosamente y desde su fe cristiana, quisieron colaborar, aportado un rato de su profesión para ayudar a los más necesitados”. Luego se realizaron despistajes de problemas como hipertensión y glicemia, entre otros.


Comida para cien niños.- Comentó que durante la jornada, también les obsequiaron un almuerzo a más de cien niños del barrio Zulia y otros sectores de la comunidad que fueron “debidamente visitados y censados” por los grupos de esta iglesia parroquial.


Médicos creyentes.- La doctora María Collazo quien trabaja en el Hospital General Guarenas Guatire, fue una de las que motivó este operativo, junto a otros colegas que vienen a la Iglesia y se identifican como creyentes. 

“Este es un operativo pequeño que nos sirve de prueba para otro en el que podrían invitar a colegas de otras especialidades como ginecología, odontología, cardiología, etcétera”, aseguró la gastroenteróloga.

Collazo informó que acudieron tres médicos generales, dos internistas, un traumatólogo, un nutricionista, un pediatra, además de varias licenciadas en enfermería. Entre medicina interna y medicina general se verificaron unas trescientas personas.

Apoyo desde adentro de la Iglesia


La jornada tuvo el apoyo de los grupos de apostolado y voluntarios que hacen vida en esta parroquia como el Apostolado de la Divina Misericordia, la Renovación Carismática Católica,  el Movimiento de Cursillistas de Cristiandad, el grupo de oración Santísima Trinidad, el grupo juvenil Misioneros de Cristo y otros voluntarios.


La jornada fue positiva. Yo creo que la caridad de Cristo nos urge hoy más que nunca y que bonito es ver a la Iglesia aperturarse también a este trabajo sin tintes políticos sino poder ayudar a sus hermanos más necesitados”, concluyó el sacerdote.






sábado, 7 de octubre de 2017

VIDEO: “¡No nos dejen morir de paludismo!”, claman indígenas de Venezuela


Con la crisis humanitaria repuntan enfermedades erradicadas a mediados del siglo pasado en el país bolivariano

Le pido al Gobierno, por favor, que nos ayude con los medicamentos, si no, nos vamos morir con paludismo… Tengo a mis hijos Juan Carlos Aname y Estefanía Sierra, sufriendo de paludismo. Fui a Machiques y no hay tratamiento; y en Los Ángeles del Tokuko tampoco hay tratamiento”.
Así de desgarradora es la súplica de Fanny Anane, una indígena que vive en el estado Zulia (Venezuela). La joven madre implora al Gobierno socialista de Nicolás Maduro, el envío de medicamentos para tratar esta enfermedad que había sido erradicada del país a mediados del siglo pasado.
Por favor, ayúdennos con los medicamentos”, reitera en un video enviado a Aleteia por fray Nelson Sandoval, director de Los Ángeles del Tokuko, un centro misionero fundado en Machiques, el 2 de octubre de 1945.
No solamente son mis hijos, también hay muchas otras personas aquí, afectados por el paludismo”, dice la mujer, haciéndose eco de otros miembros de su comunidad igualmente afectados por el paludismo o malaria.
En el video aparecen sus dos hijos adolescentes: Juan Carlos y Estefanía. La niña ya está “tirada” en una cama de la humilde vivienda; el varón, aunque también “sufre los escalofríos” de esta enfermedad, todavía se mantiene en pie, mostrando al mundo su inocente rostro indígena.

¿Qué es el paludismo o malaria?        

Fray Nelson Sandoval
                         
Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, el paludismo es causado por un parásito denominado Plasmodium que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. Entre los síntomas destacan la fiebre, las cefaleas y los vómitos, que aparecen 10 a 15 días después de la picadura del insecto.
Si no se trata rápidamente, el paludismo puede poner en peligro la vida del paciente en poco tiempo, pues altera el aporte de sangre a los órganos vitales. Actualmente está presente en países pobres del África Subsahariana y algunos de Sudamérica. En Venezuela las cifras se mantuvieron escondidas o “maquilladas” en los tres últimos lustros, pero en 2016, ya eran inocultables.
Paludismo en Venezuela. El repunte del paludismo en Venezuela ha sido cruel. En 2014 se registraron 90.000 casos según las cifras oficiales; en 2015, ocurrieron 136.042 casos; y el año 2016, según el último boletín epidemiológico, se revelaron 240.613 casos. En 2017 no hay registros oficiales, pero los expertos proyectan cerca de un millón de casos.
Los estados hacia el sur de Venezuela como Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro siempre han tenido la presencia de esta enfermedad aunque controlada. No obstante, ha pasado sus límites y ahora se ubica en los centros urbanos, incluida el Área Metropolitana de Caracas, y el occidente venezolano.

Caso emblemático. Tal vez, el caso más conocido por el dramatismo que conllevó, fue el fallecimiento de una doctora recién egresada de la Universidad de Oriente, el 30 de julio de 2017. Migdín Mujica, tenía 30 años de edad y 12 semanas de embarazo. Se contagió de paludismo durante su pasantía rural en Caicara del Orinoco (Bolívar). Al complicarse sufrió el aborto, y ante la falta del tratamiento, se convirtió en una de las incontables víctimas de la malaria.
El caso de esta médico fue reseñado por diversos medios de comunicación, pero no parece ser la misma situación con la historia de Fanny Anaime en Los Ángeles del Tokuko. El clamor por sus hijos y vecinos corre el riesgo de ahogarse entre las montañas de la Sierra de Perijá y el desinterés del Gobierno de Maduro, que todavía se muestra reticente a abrir un canal humanitario.
El grito de Anaime y el miedo a perder a sus seres más queridos, busca motivar a que “alguien” del Gobierno pueda hacer “algo” por ellos. “Le pido al gobierno, por favor, que nos ayude, si no, nos vamos morir con paludismo”, dice con dignidad y aguantando su dolor. Ella, tal vez no sabe, que los indígenas están considerados entre “los más olvidados” del mundo.

Los Obispos y el Padre Palmar llaman a votar en elecciones regionales del 15 Octubre


La Iglesia motiva a los venezolanos a no dejarse ganar por la desconfianza y el desánimo, por lo que llama a participar masivamente en las elecciones del 15 de octubre

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), hizo un llamado este viernes 6 de octubre, a toda la población para que acuda “masivamente a los centros electorales que les corresponde a lo largo de todo el país, y expresen libremente y sin condicionamientos su voluntad y su vocación democrática”.
El llamado es con motivo de las elecciones regionales del 15 de octubre, según el comunicado: Vayamos todos a votar por nuestro futuro, exhortando a los venezolanos a cumplir “un deber para con nuestra Patria” y “con las futuras generaciones”.

No nos dejemos ganar por la desconfianza y el desánimo”, dice el Episcopado. “No asistir a votar es condenarnos a nosotros mismos y condenar a las futuras generaciones a vivir en la carencia de lo más elemental para una vida digna y serena, como son los alimentos, los medicamentos y la seguridad personal y jurídica”, alega.
Uno de los párrafos más incisivos sobre este proceso electoral, sostiene que frente al proyecto totalitario que pretende imponer la Asamblea Nacional Constituyente, “las elecciones para Gobernadores demuestran que aún hay motivos para la esperanza”.
De igual manera, llama al Consejo Nacional Electoral a respetar los resultados de estas elecciones. 
El país entero conoce la tendencia política de la mayoría de esta directiva, pero queremos recordarles que en el ejercicio de sus funciones deben trabajar para el pueblo Venezolano, no para parcialidades”, reclama la CEV.

El padre Palmar también llama a votar


Las elecciones regionales en Venezuela han estado marcadas por un considerable retraso de más de un año, denunciado en varias ocasiones por la CEV y la Mesa de Unidad. Las mismas formaron parte de las peticiones hechas durante uno de los fallidos diálogos de la oposición con el Gobierno de Nicolás Maduro a finales de 2016.
Sin embargo, un sector importante de la oposición entre los que se encuentran la ex diputada María Corina Machado y el excandidato presidencial y embajador Diego Arria, cuestionan los comicios y prefieren decantarse por la abstención al considerar que en “no hay condiciones democráticas para unas elecciones” dado el carácter oficialista del organismo rector, el Consejo Nacional Electoral.
En ese grupo abstencionista vinculado al movimiento denominado “Resistencia”, incluso, estaba el padre José Palmar, un influyente sacerdote de la Arquidiócesis de Maracaibo (estado Zulia) que también había criticado las elecciones regionales.
Pero el padre Palmar hizo un giro de 360 grados, y este 6 de octubre coincide con la CEV, llamando a participar en los comicios para gobernadores. “Después de un profundo discernimiento y de oración ante el Sagrario he decidido salir a la calle para motivar a votar este 15 de octubre”, publicó en Twitter.

Bendigo y desde ya felicito al próximo gobernador del Zulia, la gloriosa estirpe Guanipa nos garantiza democracia y honestidad.
Necesitamos que este 15 de octubre el país se cubra del azul de María Santísima para iniciar la liberación de Venezuela del narco castrismo”, dijo Palmar en otro de sus trinos. Se recomienda leer el mensaje de la Conferencia Episcopal Venezolana.

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